SEAMUS HEANEY

 

ACTA DE UNIÓN

Esta noche, un primer movimiento, un latido,
Tal como si la acumulada lluvia en los pantanos
Se hiciera inundación y torrentera: el pantano revienta,
Un tajo que se quiebra abre el lecho del helecho.
Tu espalda es un contorno definido de costa de levante
Y las piernas y brazos se prolongan
Allende tus colinas jalonadas. Acaricio
Esta provincia palpitante donde nuestro pasado se ha hecho adulto.
Yo soy el reino grande que tu hombro sobrepasa,
Al que no has de halagar ni tampoco ignorar.
La conquista es mentira. Envejezco
Tolerando tu costa, independiente sólo a medias,
Dentro de cuyos límites ahora mi patrimonio
Culmina inexorable.

II
Y todavía soy imperialmente
Macho, que a ti te deja el sufrimiento,
El proceso desgarrador de la colonia,
El ariete, la barrera que estalla desde dentro.
El acta retoñó en una pertinaz quinta columna
Cuya postura crece unilateralmente.
Bajo tu corazón su corazón es un tambor de guerra
Llamando a la asamblea de la fuerza. Ya sus parasitarios
Ignorantes y raquíticos puños
Golpearon tus fronteras y hacia mí sé que apuntan
Desde la otra ribera. No preveo tratado
Que alivie por completo tu hollado
Y trabajado cuerpo, el enorme dolor
Que, como el campo abierto, una vez más te deja descarnada.