TRISTEZA EN EL CIELO
En el cielo también hay una hora melancólica.
Hora difícil, en que la duda también penetra
las almas.
¿Por qué hice el mundo? Dios se pregunta
y se responde: No sé.
Los ángeles lo miran con reprobación,
y caen plumas.
Todas las hipótesis: la gracia, la eternidad,
el amor
caen, son plumas.
Otra pluma, el cielo se deshace.
Tan manso, ningún fragor denuncia
el momento entre todo y nada,
o sea, la tristeza de Dios.
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