¿VES? El encendido tren del sol ha rodado ante mi umbral indiferente. Vete, las huellas de tus pies ya no le duelen. Hay silencio. Solamente un murmullo: doy mi pez hambriento al río. Un susurro: doy mi débil pájaro al campo. Vete, la flor cubre sus hojas melladas. ¿Ves? Ya anochece.