En la actualidad trabajo en una serie de desnudos en montados en imágenes de pinturas suprematistas rusas (el mundo de la no representación) de 1912 a 1923. Los Suprematistas querían divorciar su arte del mundo físico y explorar relaciones en una realidad "suprema", más elevada. Me pareció interesante combinar obras de polos opuestos, los desnudos físicos con estas exploraciones geométricas de formas duras y ver qué resultaba. El "tatuaje" de las obras suprematistas en algunos desnudos los hace casi presencias arquetípicas de una forma idealizada, no solo meras entidades físicas. En otras el desnudo suaviza las duras formas suprematistas, haciéndolas más físicas y mundanas. Espero que estas nuevas relaciones otorguen un exaltado sentido de existencia que se encuentra en ambas tendencias.