Heidegger describe la existencia humana como un proceso de caída perpetua, donde es responsabilidad de cada individuo "soportar" nuestra propia incertidumbre. Mi trabajo se produce en respuesta a este delicado estado. Cuestiona el significado de la resistencia a la lucha, y las consecuencias de aguantar. Las imágenes se erigen para recordar que somos vulnerables a un tropiezo, simbolizando el precario equilibrio entre la lucha contra nuestro deseo de vivir y la fantasia de trascender nuestra humanidad.