| |
| |
- Ir a Huellas de la España trágica-
- Ir a Dibujos-
Existe una nítida tensión metafísica en muchas obras de Juan Barjola que se despliega en inquietantes sugerencias de espacios deshabitados. Misterio en la desolación inerte, un cierto quietismo parece detener la escena dotándola de un aura de secreta irrealidad y sigilo atemporal. Espacios póstumos y silentes, tiempo demorado, la arquitectura resultante recrea un ámbito que imprime una metamorfosis en la mirada e impele al extrañamiento: una melancolía atemporal parece impregnarlo todo. Simples elementos del entorno cotidiano adquieren una dimensión simbólica transfigurados en la evocación de la pintura como memoria de una realidad estilizada y en la creación de un mundo detenido que permmite acceder a un impreciso sentimiento de duelo. El vacío activo en esos sutiles fondos va a proteger y dotar de intemporalidad a las figuras y presencias de sus obras.
Es interesante reparar en los espejos dentro del universo barjoliano, su permanencia a través de los años merece una atención particularizada. Su utilización resulta de gran eficacia como estrategia compositiva: la presencia de estos óvalos o láminas reflejantes a modo de misteriosos artilugios ópticos perturban y dotan de inestabilidad visual muchas de sus composiciones inaugurando nuevos espacios dentro del espacio. Es posible que en la lectura primera de Velázquez, Juan Barjola hubiera aprendido esa lección del indolente pintor de cámara, como si el aliento metafísico presente surgiera de la atenta contemplación, reinterpretación y profunda identificación con la magia velazqueña: la casi inaprehensible envoltura atmosférica y los demorados pliegues del espacio como refugio privilegiado de la sensibilidad metafísica, esa casi indefinible vivencia póstuma de los objetos y de lo real.
Tanto las características del programa estético como de la poética que opera en toda su .producción propician una lectura excluyente centrada en la gestualidad y en la expresividad nerviosa de sus formas agitadas en la inmediatez, no obstante es necesario detenerse en esa decisiva veta silente en la poética de Barjola que a veces pudiera quedar eclipsada totalmente por la vertiente hegemónica expresionista que aparece como central en su trabajo. El propio artista aude al "sentido compositivo y a los grandes planos" de Velázquez: "El inventó la 'atmósfera', las inmensas superficies en las que late la vida, el tiempo, la composición densísima". Desde esta perspectiva, el recurso del espejo permite generar una sugerente ambigüedad espacial próxima al recurso del "cuadro dentro del cuadro" propio de la representación barroca.
|
|
| Suscríbete
a Enfocarte.com y recibe las actualizaciones en tu e-mail |
|
|
::
Opina sobre esta nota en los nuevos Foros de ENFOCARTE ::
|