Si en la obra de Brancusi se ha podido
ver no sólo una solidaridad estructural y morfológica
con el arte popular rumano, sino también analogías
con el arte negro o la estatuaria de la prehistoria mediterránea
y balcánica, se debe a que todo estos universos plásticos
son culturalmente homologables: sus "fuentes"
se encuentran en el paleolítico inferior y en el
neolítico.
Mircea Eliade, "Brancusi
y la mitología", El vuelo
mágico
Nació en Hobita, Pestisani, en
Rumanía, el 21 de febrero de 1876 en una familia
de humildes campesinos. Sin escuela, trabajó como
pastor desde los siete años de edad, pero aprendió
la técnica de la talla en madera al ser esta una
parte importante del arte popular de su país.
Desprovisto de recursos, aprendió
a leer por sí mismo y entre los nueve y los once
años combinaba su trabajo como sirviente en una tienda
con su afición por la talla en madera; hasta que
un día sus figuras llamaron la atención de
un filántropo que le pagó los estudios en
la Escuela de Arte y Oficios de Craiova. En 1898 ingresó
a la Escuela de Bellas Artes de Bucarest y en 1903 realizó
ya su primer encargo: un busto del general rumano Carol
Davila.
Hizo también estudios en París,
a donde llegó haciendo casi todo el trayecto a pie
y se sostuvo lavando platos en un restaurante y cantando
en las ceremonias de la Iglesia Ortodoxa Rumana.
En 1906 participó por primera vez
en dos exposiciones, el Salón y el Salón de
Otoño; dos obras representativas de su primer período
como escultor son "La oración", en mármol,
y la "Musa dormida", de 1908 en su primera versión,
de mármol. En estas obras Brancusi muestra una clara
influencia de Rodin. Pero poco tiempo después, el
escultor despertaría en un estilo propio, geométrico,
que tanto influenciaría a otros escultores; una muestra
de estas primeras obras con su original estilo es "El
beso", de 1908. En 1910 hizo una nueva versión
de la "Musa dormida", esta vez en bronce y fue
la pauta que lo llevó hacia la abstracción,
en la que predominó la forma ovoide.
Comenzó a ganar reconocimiento
su trabajo a partir de 1912 que el Salón Oficial
de Bucarest le otorgó el primer premio de escultura
y que participó en el Salón de los independientes
en París. En 1913, presentó en Nueva York,
Chicago y Boston "Mademoiselle Pogany".
En 1914 inició una serie de esculturas
en madera que tomarían algo del arte popular de su
país como "El hijo pródigo", la
"Columna sin fin" de 1918 y el "Pájaro"
de 1919. Su reputación internacional quedó
establecida a partir de 1924 que visitó Rumanía
y de 1926 y 1928 que fue a lo Estados Unidos; Brancusi ya
era uno de los más grandes artistas de su siglo.
No se alineó el escultor a ninguna
tendencia artística, sólo se preocupaba por
buscar la forma primaria del objeto y de plasmarla plásticamente
transmitiendo no solo su forma exterior sino su esencia
misma, esto se observa en muchas de sus obras como el "Recién
nacido" de 1915, "El comienzo del mundo"
de 1924 y "El espíritu de Buda" de 1937
entre muchas otras.
El esfuerzo de Brancusi le otorgó
el honor de participar en importantes exposiciones tanto
en Europa como en Estados Unidos; en 1955 presentó
una retrospectiva de su obra en el Museo Guggenheim de la
ciudad de Nueva York.
En 1952, Constantin Brancusi obtuvo la
nacionalidad francesa y donó al Museo de Arte Moderno
de París su taller, que contenía casi cien
esculturas. Murió el 16 de marzo de 1957, en París.