Ver también:
- Vida y obra: aspectos
de una realidad imaginativa -
- La imagen de
segunda generación en los proyectos de Alexander
Sutulov -
De cara al bicentenario, nuestro país
se ve enfrentado de manera única a un espacio de
reflexión que permita, entre otras cosas, confrontar
nuestro sentido de identidad nacional. El proyecto Chile:
Una Visión de Ultramar, es una propuesta de
arte visual que invita a reexaminar los hitos y legados
históricos en torno a nuestra actividad marítima
de país litoral, tomando como referencia nuestro
puerto principal: Valparaíso y las tradiciones navales
vinculadas a la Armada de Chile.
Objetivo general del proyecto
Llevar a cabo un proyecto de arte visual interdisciplinario
que constituya una apología al mundo de la navegación
y su relación con Chile como país de ultramar.
La investigación iconográfica realizada intenta
reflejar los aspectos más relevantes que ilustran
las distintas facetas de la marina en nuestro país
y cómo se relaciona con el pasado histórico
en el contexto de lo simbólico. Para ello, se ha
propuesto representar a Chile con una obra alegórica
que ilustre y refleje la importancia de la navegación
desde la concepción del galeón —al
establecer las primeras rutas comerciales con el nuevo mundo—
y su eventual desarrollo e impacto en la historia marítima
en nuestro país.
La obra general debe constituir en su conjunto, un referente
patrimonial y cultural que motive al espectador a compenetrarse
con la dinámica del arte contemporáneo valorando
e identificando los pilares de nuestra sociedad.
Antecedentes históricos
Desde tiempos remotos nuestra visión de país
se ha entretejido con una particular geografía litoral
en los confines del Nuevo Mundo. ¿Qué significado
y trascendencia ha tenido este hecho en nuestra idiosincrasia?
Desde una visión histórica, podemos confirmar
el protagonismo de Chile —como uno de los puertos
más importantes del Océano Pacífico—
antes de la construcción del canal de Panamá:
su rol en el servicio portuario y desarrollo de un centro
comercial como Valparaíso hacia fines del siglo XIX.
Junto con ello, el correlativo surgimiento de una Armada
que estableció una tradición de marinos reconocidos
mundialmente, con una visión que nos permitió
alcanzar una posición privilegiada en el escenario
internacional de principios del siglo XX.
Ante las complejidades del siglo XX y la nueva dinámica
establecida por las dos guerras mundiales en nuestra economía,
fuimos testigos de cómo el rol de país litoral
fue gradualmente disminuyendo y mermando nuestra proyección
mundial. Fuimos sucumbidos por mercados más poderosos
que supieron aprovechar sus ventajas en el comercio marítimo.
Sin embargo, es necesario tener el debido reconocimiento
con nuestros actores y valorar el pasado para así
reconstruir esa visión de ultramar del siglo XIX.
Especialmente en momentos en que surgen nuevos desafíos
en circunstancias que Chile ocupa un lugar estratégico
dentro del marco regional sudamericano debiendo aprovechar
la coyuntura para coordinarse logísticamente y así
recuperar su prestigio de antaño.
Asimismo, en el marco de las nuevas relaciones bilaterales
establecidas entre Chile y Argentina en torno a la alianza
estratégica del sistema de defensa litoral austral,
el valor histórico de nuestra actividad marítima
toma un significado preponderante en una visión de
futuro como nuevo eje comercial de ultramar en el cono sur.
El presente proyecto procura, entonces, dar significado
al desarrollo de nuestras naciones hermanas en torno a la
jurisdicción de espacios marítimos y sus futuros
potenciales.
Análogamente, considerando la nueva dinámica
establecida por nuestro país en el marco de cooperación
económica en el Asia Pacífico –APEC-
junto al hecho de preceder sus reuniones en el presente
año, es imperativo crear un puente cultural
a través del cual se haga manifiesto nuestro legado
como país de ultramar que se proyecta como una de
las puertas más importantes del litoral pacífico
occidental.
En este marco de referencia, este proyecto plantea desde
la óptica pictórica cultural, hacer una revisión
de las distintas tradiciones enlazadas a nuestra historia
naviera. Además, propone reunir y sintetizar de manera
inédita aquellos íconos que identifican y
expresan su trascendencia en un pasado histórico.
Marco conceptual
La investigación iconográfica se ha desarrollado
principalmente en torno al puerto de Valparaíso recurriendo
a toda la documentación, tanto histórica como
pictórica, disponible actualmente en instituciones
como el Museo de Historia Nacional, Museo de Historia Naval,
club Naval, Diario El Mercurio de Valparaíso, etc.
Una de las ventajas de trabajar con el soporte digital
es la posibilidad de producir un sinnúmero de imágenes
que pueden ilustrar distintos niveles de desarrollo. En
el mundo de la gráfica, este concepto se entiende
como el “estado” de la imagen: imágenes
donde se agrega o resta una cierta cantidad de información
con respecto a la anterior. El conjunto de ellas transmiten
una sensación de exploración y recorrido sobre
la evolución de una temática específica.
Es un fenómeno parecido al que experimentamos en
la cinematografía con la lectura de cuadros. El ojo
humano requiere de 23 cuadros por segundo para captar la
noción de movimiento y espacio. En el caso de la
pintura digital el objetivo es otro, está más
bien enfocado a dar distintos puntos de vista que
nos induce a una experiencia visual más rica y completa.
Este hecho permite concebir la obra como un proceso multifacético
al que se le puede dar distintas aplicaciones y al mismo
tiempo que puedan ser percibidas a través de distintos
medios. Es en este contexto que el proyecto plantea idear
distintas “extensiones” donde pueda ser percibido
desde distintas plataformas a modo de transmitir una dinámica
interesante.
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El proyecto contempla básicamente las siguientes
extensiones: los murales digitales y su emplazamiento; la
disposición de obras de pequeño formato orientadas
a reafirmar la obra central; las animaciones digitales que
serían montadas como dispositivo de exhibición
en una muestra de arte digital para el público general
y su implementación en un sitio Web. El sitio Web
representa quizás la extensión más
dinámica del proyecto por su característica
multimedia y capacidad de penetración en los diversos
públicos. También se prevé incluir
ediciones limitadas o portafolios corporativos junto con
el catálogo, que tendrán un alcance más
intimista en su calidad testimonial.
Una vez concebidas las distintas extensiones mencionadas
anteriormente, el proyecto plantea potenciar sus distintas
instancias como una herramienta de poder difusivo y que
en el tiempo este hecho constituya una forma de propagación
de expresión artística indefinida. En este
contexto es importante tener en mente que la obra u obras
digitales “originales” están constituidas
y resguardadas en un archivo digital. Es decir, una vez
llevada a cabo la exhibición inaugural y posteriormente
el emplazamiento permanente de las obras impresas en las
inmediaciones de edificios públicos e institucionales
relativos a la Armada de Chile, también hay que considerar
la existencia de las obras en su calidad “virtual”.
Esto significa que en el tiempo las obras respaldadas en
archivos digitales de alta resolución podrían
ser implementadas en un amplio espectro de posibilidades.
Por ejemplo se puede considerar la reimpresión de
las obras para fines de ediciones limitadas o su implementación
para otros fines que en el marco de la institucionalidad
lo requiera.
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En la misma perspectiva no podemos dejar de pensar en
aquellas extensiones que serán concebidas en su condición
de “obra virtual” como es el caso de las animaciones
digitales y la construcción del sitio Web. Desde
el momento en que el espectador podrá experimentar
los distintos grados de evolución que estas obras
pueden tener a través de los cambios de información
en su modulación de forma, color, textura, etc. Las
animaciones cobrarán un sentido de “obras vivas”
que explicarán por si solas su complejidad y riqueza
interna.
El marco referencial permanente de la “obra virtual”
estará desde luego representado en el sitio Web que
permitirá englobar y constatar el trabajo realizado.
El espectador podrá relacionarse de manera atemporal
en un tiempo indefinido con los distintos aspectos del proyecto,
desde su concepción hasta sus distintas extensiones.
Cabe destacar, además, la labor difusiva que se implementaría
a través de los sitios Web destinados a la cultura,
como es el caso de portales de arte, sitios institucionales
como Consejo de la Cultura y las Artes, Ministerio de Educación,
Consejo de Monumentos Nacionales de Chile, Museo Nacional
de Bellas Artes, Museo Histórico Nacional, Armada
de Chile, etc.
Ver también:
- Vida y obra: aspectos
de una realidad imaginativa -
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segunda generación en los proyectos de Alexander
Sutulov -