- Volver al Indice de
Poesía finlandesa -
Vierge Moderne
No soy mujer. Soy un neutro.
Soy un niño, un paje y una audaz decisión,
soy un rayo riente de un sol escarlata...
Soy una red para todos los peces glotones,
soy un brindis en honor de todas las mujeres,
soy un paso hacia la casualidad y la perdición,
soy un salto en la libertad y en el yo...
Soy el murmullo de la sangre en el oído del hombre,
soy un escalofrío del alma, nostalgia y negación
de la carne,
soy un letrero que anuncia la entrada a nuevos paraísos.
Soy una llama, inquisitiva e intrépida,
soy un agua, profunda hasta la rodilla pero audaz,
soy fuego y agua en unión sincera sin condiciones...
Dios
Dios es un lecho, en él descansamos extendidos en
el universo
puros como ángeles, respondiendo con ojos de un azul
de santo al saludo de las estrellas;
dios es una almohada en la que apoyamos la cabeza, Dios
es un soporte para nuestro pie;
dios es el agua estancada de la eternidad;
dios es la fecunda simiente de la nada y el puñado
de ceniza de los mundos quemados;
dios es las miríadas de insectos y el éxtasis
de las rosas;
dios es un columpio vacío entre la nada y el universo;
dios es una cárcel para las almas libres;
dios es un arpa para la mano de la más violenta cólera;
¡dios es lo que el anhelo puede hacer bajar a la tierra!
Nosotras, las mujeres
Nosotras, las mujeres, estamos muy cerca de la parda tierra.
Preguntamos al cuclillo lo que espera de la primavera,
acogemos en nuestros brazos al pino desnudo,
buscamos en la puesta del sol signos y consejos.
Amé una vez a un hombre, él no creía
en nada...
Llegó un día frío con los ojos vacíos,
se marchó un día pesado con el olvido en la
frente.
Si mi hijo no vive, es su...
La luna
Qué maravilloso es todo lo muerto
y qué indescriptible:
una hoja muerta y un hombre muerto
y el disco de la luna.
Y todas las flores saben un secreto
y el bosque lo guarda,
y es que la órbita de la luna en torno a la tierra
es la ruta de la muerte.
Y la luna teje su maravillosa tela,
la que aman las flores,
y la luna teje su fantástica red
en torno a todo lo que vive.
Y la hoz de la luna siega flores
en las noches de finales de otoño,
y todas las flores esperan el beso de la luna
con infinito anhelo.
Edith Söderggran (1892-1923) Finlandia.
Nació en San Petersburgo. Vivió gran parte
de su niñez en Carelia, zona de confluencia ruso
finlandesa. Estudió en un colegio alemán y
sus primeros poemas están escritos en esta lengua.
Enferma de tuberculosis desde los dieciséis años,
pasó varios años en un sanatorio suizo y murió
de esta enfermedad en 1923. Es la figura cimérica
del modernismo finlandés.