-
Leer El oficio de vivir I -
- Leer El oficio
de vivir II -
- Leer El oficio
de vivir III -
- Leer El oficio
de vivir IV -
24 de octubre
Sabemos utilizar la estrategia amorosa sólo cuando
no estamos enamorados.
30 de octubre
El dolor no es en modo alguno un privilegio, un signo de
nobleza, un recuerdo de Dios. El dolor es una cosa bestial
y feroz, trivial y gratuita, natural como el aire. Es impalpable,
escapa a toda captura y a toda lucha; vive en el tiempo,
es lo mismo que el tiempo; si tiene sobresaltos y gritos,
los tiene sólo para dejar más indefenso a
quien sufre, en los instantes sucesivos, en los largos instantes
en los que se vuelve a saborear el desgarramiento pasado
y se espera el siguiente. Estos sobresaltos no son el dolor
propiamente dicho, son instantes de vitalidad inventados
por los nervios para hacer sentir la duración del
dolor verdadero, la duración tediosa, exasperante,
infinita del tiempo-dolor. Quien sufre está siempre
en situación de espera -espera del sobresalto y espera
del nuevo sobresalto. Llega un momento en que se prefiere
la crisis del grito a su espera. Llega un momento en que
se grita sin necesidad, con tal de romper la corriente del
tiempo, con tal de sentir que ocurre algo, que la duración
eterna del dolor bestial se ha interrumpido por un instante
-aunque sea para intensificarse.
A veces nos asalta la sospecha de que la muerte -el infierno-
seguirá consistiendo en el fluir de un dolor sin
sobresaltos, sin voz, sin instantes, todo él tiempo
y todo él eternidad, incesante como el fluir de la
sangre en un cuerpo que ya no morirá.
¡La fuerza de la indiferencia! -es la que permitió
a las piedras perdurar inmutables durante millones de años.
31 de octubre
He aquí la prueba de que todo en ti es orgullo.
Ahora que has reconquistado el permiso de telefonearle y
escribirle, no sólo no lo haces, sino que siquiera
sientes la necesidad ardiente de hacerlo.
Lo cual podría ser también la prueba de que
en todas las cosas buscamos solamente la posibilidad futura.
Si sabemos que podremos hacer una cosa, estaremos contentos
y acaso ni siquiera la hagamos.
1 de noviembre
Fern. busca en el hombre pobre las virtudes del rico (exquisitez,
sentimientos delicados, sociabilidad, etc.) y en el rico
las virtudes del pobre (seriedad, pragmatismo sencillo,
bondad laboriosa, etc.).
2 de noviembre
¡A quien no se salva por sí sólo, nadie
lo puede salvar!
Me he dado cuenta a menudo de que lo que acabaré
descubriendo que más vale e importa, empieza siempre
por desagradarme y repugnarme.
8 de noviembre
Según Freud ( Ensayos de Psicoanálisis) todo
el pensamiento nace del instinto de la muerte: es un esfuerzo
para enlazar los movimientos fugitivos, dionisíacos,
libidinosos de la vida, en un esquema que satisfaga el narcisismo
del yo. El yo tiende a la regresión hacia la quietud,
a bastarse a sí mismo, en su inmovilidad y en su
ausencia de deseos.
Es una verdad que se aprecia cuando se sufre y se trata
de analizar, entender, fijar la propia crisis y en definitiva
matarla.
9 de noviembre
Todo lo que hace nuestro cuerpo, salvo el ejercicio de
los sentidos, no lo percibimos. Las más vitales funciones
(circulación, digestión, etc.) las desconocemos.
Así ocurre con nuestro espíritu: ignoramos
todos sus movimientos y mudanzas, sus crisis, etc., todo
lo que no sea la superficial concepción esquematizante.
Sólo una enfermedad nos revela las profundidades
funcionales de nuestro cuerpo. Y del mismo modo presentimos
las del espíritu, cuando estamos desequilibrados.
1941
14 de enero
Para sentir qué es el estilo, basta con leer cualquier
prosa de Foscolo y después una de las suyas traducidas
del inglés, aunque sea por Ugoni. Mejor aún:
primero leer la traducida, y después una cualquiera
original -por ejemplo la Lección Inaugural.
Si este año no has hecho examen de conciencia, es
porque lo necesitabas más que nunca –estabas
en situación de tránsito y te faltaba claridad
íntima.
30 de enero
Esa sensación dulce e indulgente de amor a la humanidad
que se experimenta en un día frío, durante
un intervalo pasado en un café -cuando se observa
el rostro demacrado y triste de uno, la boca arrugada de
otro, la voz doliente y bondadosa de un tercero, etc.-,
y uno se abandona a un voluptuoso y melancólico abrazo
sentimental a tanto cotidiano sufrir, no es verdadero amor
al prójimo, sino complacida y dilatada introversión.
En aquellos momentos no se movería un dedo por nadie:
sentir en sustancia, beatitud por nuestra tranquila futilidad
ante la vida.
Si hasta la lectura silenciosa que hacemos de una poesía
para conocerla, es una interpretación, no se ve ya
cómo se puede elaborar un juicio histórico
sobre una poesía -dado que conocerla significa crear
en nuestro interior otra obra. ¿Juzgaremos esta otra?
¿y la universalidad del juicio histórico?
¿Y su verdad? (Leyendo a PUGLIATTI, La interpretación
musical).
2 de febrero
El amigo P. está compuesto por un bonachón
y terco sentido de su mérito, que se revela incluso
en su fundamental despego de los asuntos del prójimo,
una maciza reserva de campesino que no tolera la intrusión
de otros en su mundo activo. Es un hombre que jamás
duda de su actitud, e ignora por lo tanto la nerviosa adaptabilidad
de relaciones que otros tienen con el mundo. Si no fuera
«artista», esto es si no hubiera cultivado en
sí una disposición a observar desinteresadamente
conductas y aspectos del prójimo, sería un
perfecto aldeano. Pero también podría discutirse
sobre ese desinterés: ¿es desinteresada una
facultad que él utiliza sin descartar nada para la
composición activa de su mundo, y que no se permite
desviaciones inútiles, por ejemplo, lecturas que
no converjan a esa cultura que él imagina «teatral»?
¿Habrá vivido alguna vez una experiencia,
una realidad que, al no entrar en su inicial esquema juvenil
(para trazar el cual, por supuesto, experimentó al
menos una vez), lo hiciera tambalearse?
Hombre católico y, con certeza, convencido del deber
de la humildad, sin embargo, está hecho de tal modo
que los valores de la vida los estrecha a sí, sin
angustia y sin sorpresa, como si le fueran debidos. Este
es su esquema. Cuando le digo que
ignora la psicología, no afirmo que ignore los mecanismos
humanos sobre los cuales construye sus dramas, sino que,
al margen de este campo de lo «posible» psicológico
vivido en el arte, jamás ha vivido en la realidad
una duda psicológica, una enfermedad del espíritu
-de esas enfermedades que son las únicas que hacen
experimentar y entrever los abismos de la conciencia. Se
diría que rechaza estas experiencias in corpore sui-
por la ya dicha razón de que acaso no ve la practicidad
de las enfermedades. Y con toda seguridad, si mañana
se dejase arrastrar a una crisis psicológica y anduviera
a tientas, lo haría para explorar material de tragedia,
no por exigencia vital. Porque las exigencias vitales ya
están satisfechas por su esquema terco y católicamente
campesino y -en la medida que valga la palabra- egoísta.
De eso nace el tono melodramático de sus mejores
páginas. Su obra, precisamente porque es dramaticidad
pura y acaso por eso, ha sido siempre -hasta ahora- literatura.
y no veo cómo podrá superarlo.
Acaso P. no tuvo nunca una adolescencia –esa que hace
pensar en el suicidio. Y el precio de esta carencia es una
perenne y particular adolescencia de espíritu -esa
que bajo todas las virilidades (conducta, familia, sentido
de la responsabilidad, éxito)- lo hace ser no un
creador, sino un literato de nueva especie. El que, tras
semejante aclaración, yo todavía lo quiera,
casi como podría querer a una mujer, es comprensible:
P. es la antítesis de mí y de mis experiencias.
P. tiene algo de femenino en su prudente y sosegado egoísmo,
es decir, de adolescente, esa adolescencia que es simplicidad
pero también gracia relajante y calmante.
3 de febrero
¿Qué hay en suma en mi idea fija de que todo
consiste en el secreto y amoroso «en sí»
que cada criatura ofrece a quien sabe penetrarla? Nada,
porque jamás pude realizar esa amorosa comunión.
En el fondo, el secreto de la vida es obrar como si tuviésemos
lo que más dolorosamente nos falta. Todo el precepto
cristiano está aquí. Convencerse de que todo
es creado para el bien, que existe la fraternidad humana
-y si eso no es cierto, ¿qué importa ? El
consuelo de esta visión consiste en creer en ella,
no en que sea real. Porque si yo lo creo, si tú,
si él, si ellos lo creen, entonces se cumplirá.
18 de enero de 1941, terminada La Playa
14 de febrero
En sueños Fern. me cuenta que ha asistido justamente
detrás de los músicos y que ha gozado «aquel
divino trío».
Poco después entramos –a ella ya no la veo-
y veo a mi amigo el músico que se pone justamente
detrás de los dos clavicordistas, pegado a la pared,
y finge dirigir con las manos la orquesta (los músicos
se vuelven y miran a hurtadillas).
Evidentemente, el músico es más adecuado que
Fern. para hacer esto -más fantásticamente
adecuado- y se ha producido un proceso de ajuste narrativo
durante el sueño. Esto es, no tengo aquí dos
hechos sucesivos, en los que el segundo se desarrolla a
partir del primero, sino la concrescencia de un solo hecho,
de un estado, que relampaguea primero en forma embrionaria
y que luego, diríase, encuentra una más rica
y apropiada expresión (y cambia de protagonista y
de sentido, amén de enriquecerse mágicamente
con detalles coherentes, que me eran totalmente desconocidos
en el primer relampagueo).
Acaso esté aquí la explicación del
hecho (27 de diciembre del 39) de que en el curso de un
sueño ciertos detalles nos parecen anticipaciones
narrativas de otros que los completarán. Sería
simplemente un primer esbozo embrionario que luego se concreta
en algo distinto. En suma, no nos contaríamos a nosotros
mismos, sino que fantasearíamos un cuadro, una situación
estáticos, expresivos de un estado físico,
la «pasión» dominante. El aparente desarrollo
de la acción en el sueño, nacería de
la sucesión de intentos inconscientes tendentes a
definir cada vez mejor la visión (primero Fern.,
después el músico, que hacen lo mismo). En
el ámbito de cada visión aislada hay además,
naturalmente, cierta progresión naturalista de acaecimientos
('secuencia de ac.).
Como si alguien os enseñase un cuadro; e inmediatamente
después el mismo cuadro con personajes cambiados
y retocados. Si eso se hiciera con velocidad y como es debido,
he aquí el relato cinematográfico, pero un
relato en el cual cada secuencia es un intento renovado
de decir la misma cosa.
Observado soñando que en el sueño no existen
antecedentes, todo es acción; nada está resumido
-modelo de arte evocativo.
2 de marzo
LEVY-BRUHL, La experiencia mística, etc.
Cap. I. -El primitivo se deja asaltar por la pasión
del juego de azar y lo pierde todo, por razones místicas;
porque, una vez lanzado, no le importa el valor perdido
sino que quiere demostrarse a sí mismo que las potencias
sobrenaturales no lo han abandonado, y lo que posee no es
sino un medio para aclararse esta protección y volver
a aferrarla... Cfr. con tu tendencia, cuando te ha ido mal
en la vida, a ser aún más desgraciado, a tocar
el fondo, como para encontrar en la absoluta condena de
la suerte una confirmación de valor absoluto: la
confirmación de que la desgracia no te ha ocurrido
por casualidad sino porque in alio loco la tuvieran tomada
contigo, lo cual podría querer decir que in alio
loco importas.
12 de abril
Uno de los gustos humanos menos observados es el de prepararse
acontecimientos a plazo fijo, de organizarse un grupo de
sucesos que tienen una construcción, una lógica,
un principio y un fin. El fin se columbra casi siempre como
un acmé sentimental, una alegre o lisonjera crisis
de consciencia de sí. Esto se extiende desde la construcción
de una pregunta y respuesta a la de una vida. ¿Y
qué es esto sino la premisa del narrar? El arte narrativo
satisface justamente este gusto profundo. El placer de narrar
y el de escuchar consiste en ver disponerse a los hechos
según este gráfico. A la mitad de un relato
nos remontamos a las premisas y disfrutamos al hallar razones,
claves, movimientos causales. ¿Qué otra cosa
hacemos al reflexionar sobre el pasado y al complacernos
reconociendo en él los signos del presente o del
futuro? Esta construcción da en sustancia un significado
al tiempo. Y narrar es, en suma, sólo mitologizarlo,
huir de él.
13 de junio
Si se debe juzgar por su analogía con el día,
la vejez es la edad más fastidiosa porque ya no se
sabe qué hacer con uno mismo, como por la noche cuando
el trabajo cotidiano ha terminado.
5 de julio
Con las mujeres de los otros no sé qué hacer.
2 de octubre
¿Por qué no te basta el realismo naturalista-psicológico?
Porque es demasiado pobre.
No se trata de descubrir una nueva realidad psicológica,
sino de multiplicar los puntos de vista que revelarán
en la normal realidad una gran riqueza. Es un problema de
construcción (¡¡nos remontamos al 16
de noviembre de 1935!!).
9 de octubre
Me gustan los escritores que tratan siempre el mismo motivo,
dice Pintor (1). Aparte lo que en eso hay de simple afición
a la coherencia ya la definibilidad del escritor -peldaño
a la crítica-, P. no explica si se refiere de forma
naturalista al contenido o a la actitud estilística.
De acuerdo en que variar el primero es indicio de pobreza
interior, pero la segunda debe ser a la fuerza una búsqueda
siempre nueva -desde el sencillo matiz al salto de género-,
de lo contrario la página carecerá de la sensación
de descubrimiento, que es el verdadero y único placer
de quien escribe.
Invierno del 41-42
En el mundo nunca estamos del todo solos. En el peor de
los casos siempre se tiene la compañía de
un muchacho, de un adolescente, y sucesivamente de un hombre
hecho -lo que hemos sido nosotros.
No es que en nuestro tiempo el representante de la cultura
sea menos escuchado de la que en el pasado el teólogo,
el artista, el científico, el filósofo, etcétera.
Es que ahora tenemos conciencia de una masa que vive de
mera propaganda. También en el pasado las masas vivían
de propaganda infecta, pero entonces, al estar menos difundida
la cultura elemental, esa masa no imitaba a los auténticos
cultos y por ende no hacía surgir el problema de
si estaba o no en competencia con ellos.
Los ambientes no han de ser descritos, sino vividos a través
de los sentidos del personaje -y por lo tanto de su pensamiento
y su habla.
Lo que te disgusta como impresionismo, se convierte así
-bedingt [condición, condicional (del alemán)]
del personaje- en vida en acción. He aquí
la norma que ya buscabas en el fondo en el «Oficio
de Poeta». ¿Qué es el relato del relatar
de Anderson, el monólogo interior de Joyce, etc.,
sino esta imposición de la realidad-personaje a la
objetividad?
Cuando una mujer se casa pertenece a otro; y cuando pertenece
a otro ya no hay nada más que decirle.
1942
28 de enero
Las cosas .se descubren a través de los recuerdos
que de ellas se tienen.
Recordar una cosa significa verla –solamente ahora-
por primera vez.
Debes crear un nexo entre el hecho de que en los momentos
más verdaderos eres inevitablemente lo que fuiste
en el pasado y el hecho de que sólo las cosas recordadas
son verdaderas.
10 de febrero
Ante el mar de la Pineda, bajo y nocturno, has visto, al
pasar en tren, fogatas lejanas y has pensado que por mucho
que esa escena, esa realidad, te llene de veleidades «de
decir», te inquiete como un recuerdo de infancia,
no es para ti ni un recuerdo ni una constante fantástica,
y te sugestiona por frívolas razones literarias o
analógicas, pero no contiene, como un viñedo
o una de tus colinas, los moldes de tu conocimiento del
mundo. Se desprende de ello que muchísimos mundos
naturales (mar, páramo, bosque, montaña, etc.)
no te pertenecen porque no los has vivido en su momento,
y si tuvieras que poetizarlos no sabrías moverte
en ellos con esa secreta riqueza de sobreentendidos, dé
sentidos y de asideros que da dignidad poética a
un mundo. Lo mismo debes decir en lo que toca a la esfera
de las relaciones humanas, de los seres humanos: sólo
esas situaciones yesos tipos que poco ha poco han emergido
de ti y se han recortado sobre el fondo de tu conocimiento
inicial han tenido tiempo (hasta ahora) de grabarse en tu
espíritu y de echar esas innumerables y secretas
raicillas de referencias que dan sangre y vida a las creaciones.
En suma, no puedes aunque quieras interesarte poéticamente
por un pueblo dado o por una esfera dada y hacerlos vivir,
como no sea reduciéndolos a los moldes (insuficientes)
de tu infancia-juventud. No puedes, pues, escapar (al menos
por ahora) a un mundo implícito ya en tu naturaleza
perceptiva, al igual que en la vida práctica no puedes
escapar a la determinación de tu primera adaptación
al mundo. Queda por ver si, en los dos campos, el activo
y el creativo, deberás limitarte a excavar ya comprender
cada vez más a fondo la realidad que te fue ya dada,
o si será beneficioso afrontar continuamente cosas,
figuras, situaciones, decisiones ajenas a ti, extrañas,
amorfas, y sacar del choque y del esfuerzo una continua
potenciación e incremento de tus capacidades. Toda
la cuestión estriba en saber si, adquirido el primer
conocimiento, se vive espiritualmente de rentas o si se
puede aumentar día a día el capital. Parece
evidente que, por fatigoso y terrible que sea, las dos vidas
pueden conjugarse y una experiencia infantil elaborada en
la madurez será un distinto y nuevo punto de partida.
12 de febrero
El arte moderno es -en la medida en que vale- un regreso
a la infancia. Su motivo perenne es el descubrimiento de
las cosas, descubrimiento que puede producirse, en su forma
más pura, sólo en el recuerdo de la infancia.
Esto es efecto de la all-pervading consciencia del artista
moderno (historicismo, noción del arte como actividad
suficiente en sí, individualismo) que le hace vivir
desde los dieciséis años en un estado de tensión;
es decir, en un estado ya no propicio para la absorción,
ya no ingenuo. Y en arte sólo se expresa bien aquello
que fue absorbido ingenuamente. A los artistas no les queda
sino volverse hacia la época en la que todavía
no eran artistas e inspirarse en ella, y esa época
es la infancia.
21 de febrero
Mis relatos son -en la medida en que están logrados-
historias de un contemplador que observa cómo ocurren
cosas más grandes que él.
4 de mayo
Lo que nos sostiene en la inquietud y en el esfuerzo de
escribir es la certeza de que en la página queda
algo que no ha sido dicho.
25 de mayo
No es que el niño viva en la fantasía (como
dice Cantoni, Los primitivos, p. 256), sino que el niño
que hay en nosotros sobrevive y se estremece sólo
en escasos momentos-recuerdo, que nos hacen creer -y no
es cierto- que en su momento fueron fantásticos.
2 de agosto
El aburrimiento indecible que te provocan en los diarios
las páginas de viajes. Los ambientes nuevos, exóticos,
que han sorprendido al autor. Nace sin duda de la carencia
de raíces que estas impresiones tenían, al
haber surgido como de la nada, del mundo exterior, y no
estar cargadas de un pasado. Al autor le agradaron como
estupor, pero el verdadero estupor es asunto de memoria,
no de novedad.
7 de agosto
Desde el principio estoy acostumbrado a pensar mi poesía
como trompe-l'oeil, [apariencia engañosa], como bloque
psicológico, y esto es tan cierto que mi estilo más
rico es la voz sintética del protagonista, y mi fórmula
es «cómo se las arregla un fulano en una situación
dada». Y esto no sólo en la prosa, sino también
en los versos. Todo lo contrario de Vittorini que, ignorando
dantescamente al protagonista, puede convertirlo en símbolo
sin esfuerzo.
14 de agosto
Pensé en el trencito que los campos que veía
huir, las cortinas de árboles, las casas, los rincones,
los recuerdos de otros tiempos, todo habría servido
para constituir recuerdo, para constituir pasado. Aun cuando
la hora fuese trivial, y en el fondo me aburriera, recobrarla
un día ya no sería trivial.
17 de agosto
Ocurre que un discurso overhead [oído por
casualidad] atrae e interesa y nos toca más a fondo
que las palabras dirigidas a nosotros.
20 de agosto
Se dice que escribir creando es tender más allá
de todo esquema; búsqueda, auscultación de
la verdad profunda que hay en nosotros. Pero a menudo la
verdad más profunda que poseemos es el esquema que
nos hemos creado con lenta y encarnizada fatiga y con abandono.
22 de agosto
(en Pavone)
Las cosas las he visto por vez primera, en tiempos, en
tiempos que han pasado irrevocablemente. Si el verlas por
vez primera bastaba para contentar ( estupor, éxtasis
fantástico ), ahora requieren otro significado. ¿Cuál?
25 de agosto
(en Pavone)
Cuando cuentas pequeñas historias o hechos, te enredas
siempre y no sabes escoger; quisieras decirlo todo: desconfianza
en el arte, esperanza de que acumulando todos los detalles
logres decir también algo bueno, que hará
el point.
30 de agosto
(en Gressoney)
Amor es deseo de conocimiento.
31 de agosto
(en Gressoney)
De niño se aprende a conocer el mundo no -como parecería-
gracias al inmediato y originario contacto con las cosas,
sino a través de los signos de las cosas: palabras,
viñetas, relatos. Si nos remontamos a un momento
cualquiera de conmoción extática ante cualquier
cosa del mundo, encontramos que nos conmovemos porque ya
nos hemos conmovido; y nos hemos conmovido ya porque un
día algo nos pareció transfigurado, separado
del resto, por una palabra, una fábula, una fantasía
que a ello se refería. Naturalmente en aquel tiempo
la fantasía nos llegó como realidad, como
conocimiento objetivo y no como invención.
6 de septiembre
Llega un día en el que sólo sentimos hacia
quien nos ha perseguido indiferencia, cansancio por su estupidez
entonces perdonamos.
10 de septiembre
Sólo siguiendo el instinto, el modo de ser inicial,
espontáneo, puede uno sentirse justificado y .en
paz consigo mismo y con la propia medida. Pero ¿quien
tiene en el instinto dividirse en dos, librar lucha consigo
mismo?
12 de septiembre
Un hombre solo, en una barraca, comiendo la carne y la
salsa de una olla. Algunos días la rasca con un viejo
cuchillo, otros con las uñas; hace mucho tiempo,
la olla estaba llena y era buena, ahora está agriada
y para sentirle el gusto el hombre se come las uñas
rotas. y proseguirá mañana, y luego.
Se asemeja a mí, que me busco el trabajo en el corazón.
27 de septiembre
Tendencialmente. En la tragedia griega los personajes nunca
se hablan entre sí, hablan a confidentes, al coro,
a ajenos. Es representación en la medida en que cada
cual expone su caso al público. El personaje jamás
se rebaja a diálogos con otros, sino que es como
es, estatuario, inmutable.
Las muertes se producen fuera del escenario, y se oyen sus
gritos, sus exhortaciones, sus palabras. Llega el mensajero
y cuenta los hechos. El acontecimiento se resuelve en palabras,
en exposición. No diálogo: la tragedia no
es diálogo, sino exposición a un público
ideal, el coro. Con él se efectúa el verdadero
diálogo.
[De ahí la pobreza de la tragedia clasicista (francesa,
Alfieri) que, conservando el estilo, la ausencia de hechos
y la exposición de la griega, carece de coro, es
decir del segundo personaje que hace frente a ese otro único
que es la suma de los otros personajes.]
5 de noviembre
Confesiones de Kierkegaard que describen al literato, al
intelectual puro: «mis intereses no están subordinados
todos a uno aislado, sino coordinados entre sí»
y «lo que me faltó fue llevar una perfecta
vida humana, y no sólo la del conocimiento».
Pensamientos de ayer noche hablando de G. con la Romano,
encontrados esta mañana en Przywara (Das Geheimnis
Kierkegaards, pp. 11 y 12), por la habitual coincidencia.
Antes del Romanticismo no existía el intelectual,
porque no existía contraposición entre vida
y conocimiento. (Este nexo lo has notado ya una vez.) Advertir
que la vida es más importante que el pensamiento
significa ser un literato, un intelectual; significa que
el propio pensamiento no se ha hecho vida.
- Leer El oficio de vivir I -
- Leer El oficio
de vivir II -
- Leer El oficio
de vivir III -
- Leer El oficio
de vivir IV -
(*) Estos fragmentos pertenecen al diaro de Cesare Pavese
El Oficio de vivir, editado por Seix Barral. En los sucesivos
números de Enfocarte.com continuaremos editando algunos
fragmentos de este libro.
(**) Poeta y novelista italiano. Nace el 9 de septiembre
de 1908 en S. Stefano Belbo (Cúneo) y es el último
de cinco hijos de una familia pequeño burguesa de
origen campesino. Cuando sólo tiene seis años,
su padre muere. Cursa estudios en Turín y, entre
sus profesores de la escuela media superior, cabe señalar
a Augusto Monti, figura de relieve del ambiente antifascista
de la ciudad, amigo de Piero Gobetti y Antonio Gramsci.
En 1932 se licencia en letras con una tesis sobre Walt Whitman;
en esa misma época, empieza su actividad de traductor
con "Moby Dick" de Melville y "La risa negra"
de Sherwood Anderson para la editorial Frassinelli. En 1934
es nombrado director de la revista "Cultura".
En mayo de 1935 es detenido por motivos políticos
y es confinado en Brancaleone Calabro. En 1936 regresa a
Turín y publica el libro de poesía "Lavorare
stanca". Durante la guerra, se refugia con su hermana
en Serralunga y, cuando aquélla termina, se inscribe
en el Partido Comunista Italiano (PCI). De su obra posterior
destacan las siguientes novelas: "De tu tierra"
(1941), "La playa" (1942), "El camarada"
(1947), "La casa in collina" (1948), "El
bello verano" (1949) y "La luna y las fogatas"
(1950); también cabe recordar el atípico "Diálogos
con Leucó˜" (1947), las poesías
de "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos"
(1951) y el diario "El oficio de vivir " (1952).
Víctima de repetidas crisis depresivas, Cesare Pavese
se suicida el 27 de agosto de 1950 en un hotel de Turín,
ingiriendo doce sobres de somníferos.