El oficio de vivir V (*)
Por Cesare Pavese (**)
Traducción de Esther Benítez

 

- Leer El oficio de vivir I -
- Leer El oficio de vivir II -
- Leer El oficio de vivir III -
- Leer El oficio de vivir IV -


24 de octubre

Sabemos utilizar la estrategia amorosa sólo cuando no estamos enamorados.


30 de octubre

El dolor no es en modo alguno un privilegio, un signo de nobleza, un recuerdo de Dios. El dolor es una cosa bestial y feroz, trivial y gratuita, natural como el aire. Es impalpable, escapa a toda captura y a toda lucha; vive en el tiempo, es lo mismo que el tiempo; si tiene sobresaltos y gritos, los tiene sólo para dejar más indefenso a quien sufre, en los instantes sucesivos, en los largos instantes en los que se vuelve a saborear el desgarramiento pasado y se espera el siguiente. Estos sobresaltos no son el dolor propiamente dicho, son instantes de vitalidad inventados por los nervios para hacer sentir la duración del dolor verdadero, la duración tediosa, exasperante, infinita del tiempo-dolor. Quien sufre está siempre en situación de espera -espera del sobresalto y espera del nuevo sobresalto. Llega un momento en que se prefiere la crisis del grito a su espera. Llega un momento en que se grita sin necesidad, con tal de romper la corriente del tiempo, con tal de sentir que ocurre algo, que la duración eterna del dolor bestial se ha interrumpido por un instante -aunque sea para intensificarse.

A veces nos asalta la sospecha de que la muerte -el infierno- seguirá consistiendo en el fluir de un dolor sin sobresaltos, sin voz, sin instantes, todo él tiempo y todo él eternidad, incesante como el fluir de la sangre en un cuerpo que ya no morirá.

¡La fuerza de la indiferencia! -es la que permitió a las piedras perdurar inmutables durante millones de años.


31 de octubre

He aquí la prueba de que todo en ti es orgullo. Ahora que has reconquistado el permiso de telefonearle y escribirle, no sólo no lo haces, sino que siquiera sientes la necesidad ardiente de hacerlo.
Lo cual podría ser también la prueba de que en todas las cosas buscamos solamente la posibilidad futura. Si sabemos que podremos hacer una cosa, estaremos contentos y acaso ni siquiera la hagamos.


1 de noviembre

Fern. busca en el hombre pobre las virtudes del rico (exquisitez, sentimientos delicados, sociabilidad, etc.) y en el rico las virtudes del pobre (seriedad, pragmatismo sencillo, bondad laboriosa, etc.).


2 de noviembre

¡A quien no se salva por sí sólo, nadie lo puede salvar!

Me he dado cuenta a menudo de que lo que acabaré descubriendo que más vale e importa, empieza siempre por desagradarme y repugnarme.


8 de noviembre

Según Freud ( Ensayos de Psicoanálisis) todo el pensamiento nace del instinto de la muerte: es un esfuerzo para enlazar los movimientos fugitivos, dionisíacos, libidinosos de la vida, en un esquema que satisfaga el narcisismo del yo. El yo tiende a la regresión hacia la quietud, a bastarse a sí mismo, en su inmovilidad y en su ausencia de deseos.
Es una verdad que se aprecia cuando se sufre y se trata de analizar, entender, fijar la propia crisis y en definitiva matarla.


9 de noviembre

Todo lo que hace nuestro cuerpo, salvo el ejercicio de los sentidos, no lo percibimos. Las más vitales funciones (circulación, digestión, etc.) las desconocemos. Así ocurre con nuestro espíritu: ignoramos todos sus movimientos y mudanzas, sus crisis, etc., todo lo que no sea la superficial concepción esquematizante.
Sólo una enfermedad nos revela las profundidades funcionales de nuestro cuerpo. Y del mismo modo presentimos las del espíritu, cuando estamos desequilibrados.


1941

14 de enero

Para sentir qué es el estilo, basta con leer cualquier prosa de Foscolo y después una de las suyas traducidas del inglés, aunque sea por Ugoni. Mejor aún: primero leer la traducida, y después una cualquiera original -por ejemplo la Lección Inaugural.

Si este año no has hecho examen de conciencia, es porque lo necesitabas más que nunca –estabas en situación de tránsito y te faltaba claridad íntima.


30 de enero

Esa sensación dulce e indulgente de amor a la humanidad que se experimenta en un día frío, durante un intervalo pasado en un café -cuando se observa el rostro demacrado y triste de uno, la boca arrugada de otro, la voz doliente y bondadosa de un tercero, etc.-, y uno se abandona a un voluptuoso y melancólico abrazo sentimental a tanto cotidiano sufrir, no es verdadero amor al prójimo, sino complacida y dilatada introversión. En aquellos momentos no se movería un dedo por nadie: sentir en sustancia, beatitud por nuestra tranquila futilidad ante la vida.
Si hasta la lectura silenciosa que hacemos de una poesía para conocerla, es una interpretación, no se ve ya cómo se puede elaborar un juicio histórico sobre una poesía -dado que conocerla significa crear en nuestro interior otra obra. ¿Juzgaremos esta otra? ¿y la universalidad del juicio histórico? ¿Y su verdad? (Leyendo a PUGLIATTI, La interpretación musical).


2 de febrero

El amigo P. está compuesto por un bonachón y terco sentido de su mérito, que se revela incluso en su fundamental despego de los asuntos del prójimo, una maciza reserva de campesino que no tolera la intrusión de otros en su mundo activo. Es un hombre que jamás duda de su actitud, e ignora por lo tanto la nerviosa adaptabilidad de relaciones que otros tienen con el mundo. Si no fuera «artista», esto es si no hubiera cultivado en sí una disposición a observar desinteresadamente conductas y aspectos del prójimo, sería un perfecto aldeano. Pero también podría discutirse sobre ese desinterés: ¿es desinteresada una facultad que él utiliza sin descartar nada para la composición activa de su mundo, y que no se permite desviaciones inútiles, por ejemplo, lecturas que no converjan a esa cultura que él imagina «teatral»? ¿Habrá vivido alguna vez una experiencia, una realidad que, al no entrar en su inicial esquema juvenil (para trazar el cual, por supuesto, experimentó al menos una vez), lo hiciera tambalearse?
Hombre católico y, con certeza, convencido del deber de la humildad, sin embargo, está hecho de tal modo que los valores de la vida los estrecha a sí, sin angustia y sin sorpresa, como si le fueran debidos. Este es su esquema. Cuando le digo que
ignora la psicología, no afirmo que ignore los mecanismos humanos sobre los cuales construye sus dramas, sino que, al margen de este campo de lo «posible» psicológico vivido en el arte, jamás ha vivido en la realidad una duda psicológica, una enfermedad del espíritu -de esas enfermedades que son las únicas que hacen experimentar y entrever los abismos de la conciencia. Se diría que rechaza estas experiencias in corpore sui- por la ya dicha razón de que acaso no ve la practicidad de las enfermedades. Y con toda seguridad, si mañana se dejase arrastrar a una crisis psicológica y anduviera a tientas, lo haría para explorar material de tragedia, no por exigencia vital. Porque las exigencias vitales ya están satisfechas por su esquema terco y católicamente campesino y -en la medida que valga la palabra- egoísta.
De eso nace el tono melodramático de sus mejores páginas. Su obra, precisamente porque es dramaticidad pura y acaso por eso, ha sido siempre -hasta ahora- literatura. y no veo cómo podrá superarlo.
Acaso P. no tuvo nunca una adolescencia –esa que hace pensar en el suicidio. Y el precio de esta carencia es una perenne y particular adolescencia de espíritu -esa que bajo todas las virilidades (conducta, familia, sentido de la responsabilidad, éxito)- lo hace ser no un creador, sino un literato de nueva especie. El que, tras semejante aclaración, yo todavía lo quiera, casi como podría querer a una mujer, es comprensible: P. es la antítesis de mí y de mis experiencias.
P. tiene algo de femenino en su prudente y sosegado egoísmo, es decir, de adolescente, esa adolescencia que es simplicidad pero también gracia relajante y calmante.


3 de febrero

¿Qué hay en suma en mi idea fija de que todo consiste en el secreto y amoroso «en sí» que cada criatura ofrece a quien sabe penetrarla? Nada, porque jamás pude realizar esa amorosa comunión.

En el fondo, el secreto de la vida es obrar como si tuviésemos lo que más dolorosamente nos falta. Todo el precepto cristiano está aquí. Convencerse de que todo es creado para el bien, que existe la fraternidad humana -y si eso no es cierto, ¿qué importa ? El consuelo de esta visión consiste en creer en ella, no en que sea real. Porque si yo lo creo, si tú, si él, si ellos lo creen, entonces se cumplirá.

18 de enero de 1941, terminada La Playa


14 de febrero

En sueños Fern. me cuenta que ha asistido justamente detrás de los músicos y que ha gozado «aquel divino trío».
Poco después entramos –a ella ya no la veo- y veo a mi amigo el músico que se pone justamente detrás de los dos clavicordistas, pegado a la pared, y finge dirigir con las manos la orquesta (los músicos se vuelven y miran a hurtadillas).
Evidentemente, el músico es más adecuado que Fern. para hacer esto -más fantásticamente adecuado- y se ha producido un proceso de ajuste narrativo durante el sueño. Esto es, no tengo aquí dos hechos sucesivos, en los que el segundo se desarrolla a partir del primero, sino la concrescencia de un solo hecho, de un estado, que relampaguea primero en forma embrionaria y que luego, diríase, encuentra una más rica y apropiada expresión (y cambia de protagonista y de sentido, amén de enriquecerse mágicamente con detalles coherentes, que me eran totalmente desconocidos en el primer relampagueo).
Acaso esté aquí la explicación del hecho (27 de diciembre del 39) de que en el curso de un sueño ciertos detalles nos parecen anticipaciones narrativas de otros que los completarán. Sería simplemente un primer esbozo embrionario que luego se concreta en algo distinto. En suma, no nos contaríamos a nosotros mismos, sino que fantasearíamos un cuadro, una situación estáticos, expresivos de un estado físico, la «pasión» dominante. El aparente desarrollo de la acción en el sueño, nacería de la sucesión de intentos inconscientes tendentes a definir cada vez mejor la visión (primero Fern., después el músico, que hacen lo mismo). En el ámbito de cada visión aislada hay además, naturalmente, cierta progresión naturalista de acaecimientos ('secuencia de ac.).
Como si alguien os enseñase un cuadro; e inmediatamente después el mismo cuadro con personajes cambiados y retocados. Si eso se hiciera con velocidad y como es debido, he aquí el relato cinematográfico, pero un relato en el cual cada secuencia es un intento renovado de decir la misma cosa.

Observado soñando que en el sueño no existen antecedentes, todo es acción; nada está resumido -modelo de arte evocativo.


2 de marzo

LEVY-BRUHL, La experiencia mística, etc.
Cap. I. -El primitivo se deja asaltar por la pasión del juego de azar y lo pierde todo, por razones místicas; porque, una vez lanzado, no le importa el valor perdido sino que quiere demostrarse a sí mismo que las potencias sobrenaturales no lo han abandonado, y lo que posee no es sino un medio para aclararse esta protección y volver a aferrarla... Cfr. con tu tendencia, cuando te ha ido mal en la vida, a ser aún más desgraciado, a tocar el fondo, como para encontrar en la absoluta condena de la suerte una confirmación de valor absoluto: la confirmación de que la desgracia no te ha ocurrido por casualidad sino porque in alio loco la tuvieran tomada contigo, lo cual podría querer decir que in alio loco importas.


12 de abril

Uno de los gustos humanos menos observados es el de prepararse acontecimientos a plazo fijo, de organizarse un grupo de sucesos que tienen una construcción, una lógica, un principio y un fin. El fin se columbra casi siempre como un acmé sentimental, una alegre o lisonjera crisis de consciencia de sí. Esto se extiende desde la construcción de una pregunta y respuesta a la de una vida. ¿Y qué es esto sino la premisa del narrar? El arte narrativo satisface justamente este gusto profundo. El placer de narrar y el de escuchar consiste en ver disponerse a los hechos según este gráfico. A la mitad de un relato nos remontamos a las premisas y disfrutamos al hallar razones, claves, movimientos causales. ¿Qué otra cosa hacemos al reflexionar sobre el pasado y al complacernos reconociendo en él los signos del presente o del futuro? Esta construcción da en sustancia un significado al tiempo. Y narrar es, en suma, sólo mitologizarlo, huir de él.


13 de junio

Si se debe juzgar por su analogía con el día, la vejez es la edad más fastidiosa porque ya no se sabe qué hacer con uno mismo, como por la noche cuando el trabajo cotidiano ha terminado.


5 de julio

Con las mujeres de los otros no sé qué hacer.


2 de octubre

¿Por qué no te basta el realismo naturalista-psicológico? Porque es demasiado pobre.
No se trata de descubrir una nueva realidad psicológica, sino de multiplicar los puntos de vista que revelarán en la normal realidad una gran riqueza. Es un problema de construcción (¡¡nos remontamos al 16 de noviembre de 1935!!).


9 de octubre

Me gustan los escritores que tratan siempre el mismo motivo, dice Pintor (1). Aparte lo que en eso hay de simple afición a la coherencia ya la definibilidad del escritor -peldaño a la crítica-, P. no explica si se refiere de forma naturalista al contenido o a la actitud estilística. De acuerdo en que variar el primero es indicio de pobreza interior, pero la segunda debe ser a la fuerza una búsqueda siempre nueva -desde el sencillo matiz al salto de género-, de lo contrario la página carecerá de la sensación de descubrimiento, que es el verdadero y único placer de quien escribe.


Invierno del 41-42

En el mundo nunca estamos del todo solos. En el peor de los casos siempre se tiene la compañía de un muchacho, de un adolescente, y sucesivamente de un hombre hecho -lo que hemos sido nosotros.

No es que en nuestro tiempo el representante de la cultura sea menos escuchado de la que en el pasado el teólogo, el artista, el científico, el filósofo, etcétera. Es que ahora tenemos conciencia de una masa que vive de mera propaganda. También en el pasado las masas vivían de propaganda infecta, pero entonces, al estar menos difundida la cultura elemental, esa masa no imitaba a los auténticos cultos y por ende no hacía surgir el problema de si estaba o no en competencia con ellos.

Los ambientes no han de ser descritos, sino vividos a través de los sentidos del personaje -y por lo tanto de su pensamiento y su habla.
Lo que te disgusta como impresionismo, se convierte así -bedingt [condición, condicional (del alemán)] del personaje- en vida en acción. He aquí la norma que ya buscabas en el fondo en el «Oficio de Poeta». ¿Qué es el relato del relatar de Anderson, el monólogo interior de Joyce, etc., sino esta imposición de la realidad-personaje a la objetividad?

Cuando una mujer se casa pertenece a otro; y cuando pertenece a otro ya no hay nada más que decirle.


1942

28 de enero

Las cosas .se descubren a través de los recuerdos que de ellas se tienen.
Recordar una cosa significa verla –solamente ahora- por primera vez.

Debes crear un nexo entre el hecho de que en los momentos más verdaderos eres inevitablemente lo que fuiste en el pasado y el hecho de que sólo las cosas recordadas son verdaderas.


10 de febrero

Ante el mar de la Pineda, bajo y nocturno, has visto, al pasar en tren, fogatas lejanas y has pensado que por mucho que esa escena, esa realidad, te llene de veleidades «de decir», te inquiete como un recuerdo de infancia, no es para ti ni un recuerdo ni una constante fantástica, y te sugestiona por frívolas razones literarias o analógicas, pero no contiene, como un viñedo o una de tus colinas, los moldes de tu conocimiento del mundo. Se desprende de ello que muchísimos mundos naturales (mar, páramo, bosque, montaña, etc.) no te pertenecen porque no los has vivido en su momento, y si tuvieras que poetizarlos no sabrías moverte en ellos con esa secreta riqueza de sobreentendidos, dé sentidos y de asideros que da dignidad poética a un mundo. Lo mismo debes decir en lo que toca a la esfera de las relaciones humanas, de los seres humanos: sólo esas situaciones yesos tipos que poco ha poco han emergido de ti y se han recortado sobre el fondo de tu conocimiento inicial han tenido tiempo (hasta ahora) de grabarse en tu espíritu y de echar esas innumerables y secretas raicillas de referencias que dan sangre y vida a las creaciones. En suma, no puedes aunque quieras interesarte poéticamente por un pueblo dado o por una esfera dada y hacerlos vivir, como no sea reduciéndolos a los moldes (insuficientes) de tu infancia-juventud. No puedes, pues, escapar (al menos por ahora) a un mundo implícito ya en tu naturaleza perceptiva, al igual que en la vida práctica no puedes escapar a la determinación de tu primera adaptación al mundo. Queda por ver si, en los dos campos, el activo y el creativo, deberás limitarte a excavar ya comprender cada vez más a fondo la realidad que te fue ya dada, o si será beneficioso afrontar continuamente cosas, figuras, situaciones, decisiones ajenas a ti, extrañas, amorfas, y sacar del choque y del esfuerzo una continua potenciación e incremento de tus capacidades. Toda la cuestión estriba en saber si, adquirido el primer conocimiento, se vive espiritualmente de rentas o si se puede aumentar día a día el capital. Parece evidente que, por fatigoso y terrible que sea, las dos vidas pueden conjugarse y una experiencia infantil elaborada en la madurez será un distinto y nuevo punto de partida.


12 de febrero

El arte moderno es -en la medida en que vale- un regreso a la infancia. Su motivo perenne es el descubrimiento de las cosas, descubrimiento que puede producirse, en su forma más pura, sólo en el recuerdo de la infancia. Esto es efecto de la all-pervading consciencia del artista moderno (historicismo, noción del arte como actividad suficiente en sí, individualismo) que le hace vivir desde los dieciséis años en un estado de tensión; es decir, en un estado ya no propicio para la absorción, ya no ingenuo. Y en arte sólo se expresa bien aquello que fue absorbido ingenuamente. A los artistas no les queda sino volverse hacia la época en la que todavía no eran artistas e inspirarse en ella, y esa época es la infancia.

21 de febrero

Mis relatos son -en la medida en que están logrados- historias de un contemplador que observa cómo ocurren cosas más grandes que él.


4 de mayo

Lo que nos sostiene en la inquietud y en el esfuerzo de escribir es la certeza de que en la página queda algo que no ha sido dicho.


25 de mayo

No es que el niño viva en la fantasía (como dice Cantoni, Los primitivos, p. 256), sino que el niño que hay en nosotros sobrevive y se estremece sólo en escasos momentos-recuerdo, que nos hacen creer -y no es cierto- que en su momento fueron fantásticos.


2 de agosto

El aburrimiento indecible que te provocan en los diarios las páginas de viajes. Los ambientes nuevos, exóticos, que han sorprendido al autor. Nace sin duda de la carencia de raíces que estas impresiones tenían, al haber surgido como de la nada, del mundo exterior, y no estar cargadas de un pasado. Al autor le agradaron como estupor, pero el verdadero estupor es asunto de memoria, no de novedad.


7 de agosto

Desde el principio estoy acostumbrado a pensar mi poesía como trompe-l'oeil, [apariencia engañosa], como bloque psicológico, y esto es tan cierto que mi estilo más rico es la voz sintética del protagonista, y mi fórmula es «cómo se las arregla un fulano en una situación dada». Y esto no sólo en la prosa, sino también en los versos. Todo lo contrario de Vittorini que, ignorando dantescamente al protagonista, puede convertirlo en símbolo sin esfuerzo.


14 de agosto

Pensé en el trencito que los campos que veía huir, las cortinas de árboles, las casas, los rincones, los recuerdos de otros tiempos, todo habría servido para constituir recuerdo, para constituir pasado. Aun cuando la hora fuese trivial, y en el fondo me aburriera, recobrarla un día ya no sería trivial.


17 de agosto

Ocurre que un discurso overhead [oído por casualidad] atrae e interesa y nos toca más a fondo que las palabras dirigidas a nosotros.


20 de agosto

Se dice que escribir creando es tender más allá de todo esquema; búsqueda, auscultación de la verdad profunda que hay en nosotros. Pero a menudo la verdad más profunda que poseemos es el esquema que nos hemos creado con lenta y encarnizada fatiga y con abandono.


22 de agosto
(en Pavone)

Las cosas las he visto por vez primera, en tiempos, en tiempos que han pasado irrevocablemente. Si el verlas por vez primera bastaba para contentar ( estupor, éxtasis fantástico ), ahora requieren otro significado. ¿Cuál?


25 de agosto
(en Pavone)

Cuando cuentas pequeñas historias o hechos, te enredas siempre y no sabes escoger; quisieras decirlo todo: desconfianza en el arte, esperanza de que acumulando todos los detalles logres decir también algo bueno, que hará el point.


30 de agosto
(en Gressoney)

Amor es deseo de conocimiento.


31 de agosto
(en Gressoney)

De niño se aprende a conocer el mundo no -como parecería- gracias al inmediato y originario contacto con las cosas, sino a través de los signos de las cosas: palabras, viñetas, relatos. Si nos remontamos a un momento cualquiera de conmoción extática ante cualquier cosa del mundo, encontramos que nos conmovemos porque ya nos hemos conmovido; y nos hemos conmovido ya porque un día algo nos pareció transfigurado, separado del resto, por una palabra, una fábula, una fantasía que a ello se refería. Naturalmente en aquel tiempo la fantasía nos llegó como realidad, como conocimiento objetivo y no como invención.


6 de septiembre

Llega un día en el que sólo sentimos hacia quien nos ha perseguido indiferencia, cansancio por su estupidez entonces perdonamos.


10 de septiembre

Sólo siguiendo el instinto, el modo de ser inicial, espontáneo, puede uno sentirse justificado y .en paz consigo mismo y con la propia medida. Pero ¿quien tiene en el instinto dividirse en dos, librar lucha consigo mismo?


12 de septiembre

Un hombre solo, en una barraca, comiendo la carne y la salsa de una olla. Algunos días la rasca con un viejo cuchillo, otros con las uñas; hace mucho tiempo, la olla estaba llena y era buena, ahora está agriada y para sentirle el gusto el hombre se come las uñas rotas. y proseguirá mañana, y luego.
Se asemeja a mí, que me busco el trabajo en el corazón.


27 de septiembre

Tendencialmente. En la tragedia griega los personajes nunca se hablan entre sí, hablan a confidentes, al coro, a ajenos. Es representación en la medida en que cada cual expone su caso al público. El personaje jamás se rebaja a diálogos con otros, sino que es como es, estatuario, inmutable.
Las muertes se producen fuera del escenario, y se oyen sus gritos, sus exhortaciones, sus palabras. Llega el mensajero y cuenta los hechos. El acontecimiento se resuelve en palabras, en exposición. No diálogo: la tragedia no es diálogo, sino exposición a un público ideal, el coro. Con él se efectúa el verdadero diálogo.
[De ahí la pobreza de la tragedia clasicista (francesa, Alfieri) que, conservando el estilo, la ausencia de hechos y la exposición de la griega, carece de coro, es decir del segundo personaje que hace frente a ese otro único que es la suma de los otros personajes.]


5 de noviembre

Confesiones de Kierkegaard que describen al literato, al intelectual puro: «mis intereses no están subordinados todos a uno aislado, sino coordinados entre sí» y «lo que me faltó fue llevar una perfecta vida humana, y no sólo la del conocimiento». Pensamientos de ayer noche hablando de G. con la Romano, encontrados esta mañana en Przywara (Das Geheimnis Kierkegaards, pp. 11 y 12), por la habitual coincidencia.
Antes del Romanticismo no existía el intelectual, porque no existía contraposición entre vida y conocimiento. (Este nexo lo has notado ya una vez.) Advertir que la vida es más importante que el pensamiento significa ser un literato, un intelectual; significa que el propio pensamiento no se ha hecho vida.


- Leer El oficio de vivir I -

- Leer El oficio de vivir II -
- Leer El oficio de vivir III -
- Leer El oficio de vivir IV -


(*) Estos fragmentos pertenecen al diaro de Cesare Pavese El Oficio de vivir, editado por Seix Barral. En los sucesivos números de Enfocarte.com continuaremos editando algunos fragmentos de este libro.

(**) Poeta y novelista italiano. Nace el 9 de septiembre de 1908 en S. Stefano Belbo (Cúneo) y es el último de cinco hijos de una familia pequeño burguesa de origen campesino. Cuando sólo tiene seis años, su padre muere. Cursa estudios en Turín y, entre sus profesores de la escuela media superior, cabe señalar a Augusto Monti, figura de relieve del ambiente antifascista de la ciudad, amigo de Piero Gobetti y Antonio Gramsci. En 1932 se licencia en letras con una tesis sobre Walt Whitman; en esa misma época, empieza su actividad de traductor con "Moby Dick" de Melville y "La risa negra" de Sherwood Anderson para la editorial Frassinelli. En 1934 es nombrado director de la revista "Cultura". En mayo de 1935 es detenido por motivos políticos y es confinado en Brancaleone Calabro. En 1936 regresa a Turín y publica el libro de poesía "Lavorare stanca". Durante la guerra, se refugia con su hermana en Serralunga y, cuando aquélla termina, se inscribe en el Partido Comunista Italiano (PCI). De su obra posterior destacan las siguientes novelas: "De tu tierra" (1941), "La playa" (1942), "El camarada" (1947), "La casa in collina" (1948), "El bello verano" (1949) y "La luna y las fogatas" (1950); también cabe recordar el atípico "Diálogos con Leucó˜" (1947), las poesías de "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos" (1951) y el diario "El oficio de vivir " (1952). Víctima de repetidas crisis depresivas, Cesare Pavese se suicida el 27 de agosto de 1950 en un hotel de Turín, ingiriendo doce sobres de somníferos.



Suscríbete a Enfocarte.com y recibe las actualizaciones en tu e-mail


:: Opina sobre esta nota en los nuevos Foros de ENFOCARTE ::


| Sumario | Editorial | Plástica | Pintura | Escultura | Retrospectiva | Galería | Ensayo | Especial Sutulov I | Especial Sutulov II | Especial Sutulov III | Fotografía I | Galería Fotográfica | Instalación | Literatura | Las 1001 noches | Destacado | Ensayo II | Cuento I | Cuento II | Cuento III | Especial Poesía Finlandesa | Poesía I | Poesía II | Poesía III | Poesía IV | Filosofía I | Filosofía II | Pensamiento I | Pensamiento II | Pensamiento III | Berlinale I | Berlinale II | Berlinale III | Teatro |

| ANTOLOGIA DE JOVEN POESIA GALLEGA |


| Home| Staff | Colaboraciones | Directorio| Archivo | Buscador | Poesía semanal |
| Concursos |


Google
  Web www.enfocarte.com

 

Copyright © 2000-2007 Enfocarte.com /fvp.
Prohibida la reproducción de cualquier parte de este sitio web sin permiso del editor. Todos los derechos reservados.