Personajes:
Voz de Ella.
Voz de Samuel.
El hombre.
ESCENA I
Dos habitaciones, en una de las habitaciones hay un montón
de cajas llenas de libros, algunas bibliotecas desarmadas,
muchas maletas y objetos que no han sido sacados de sus
cajas. Un sillón colocado en el centro de la habitación
que está parado no se usa, siempre estorbando el
paso. Hay mucho de polvo y las ventanas está cerradas,
es un ambiente caluroso, con un olor de encerrado de años
propio de la humedad requemada por el sol de los días
posteriores a las lluvias. Algunos vidrios rotos y otros
mal colocados o que están a punto de caerse, otros
se han caído ya por el tiempo por la resequedad de
la pasta que los ataja.
Es un cuarto de habitación de esos que se utilizan
para alquilar y a la cual los dueños no cuidan demasiado,
sobretodo cuando la usura es su principal modo de vivir.
Ambos cuartos representan un caos, pero que todavía
no está verdaderamente constituido, que todavía
no está verdaderamente acabado. Representa evidentemente
el espacio estacionario entre le final de una etapa y el
principio de otra, no sabemos si por coincidencia del hombre.
Prácticamente se lleva adelante la un cambio sustancial.
El hombre busca constantemente una coartada para poder vivir
más cómodamente.
Silencio, el sol entra de una manera directa sobre toda
la habitación, pero todavía no hay tedio,
sólo una gran meditación de parte del hombre.
El silencio se hace cada vez más desolador.
El sol de la mañana entra por la ventana. Ahora es
el sol de las 8 de un día Sábado. Dónde
todo ocurre aparentemente tranquilo. Dónde nada pasa,
dónde todos duermen en ese espesor de los sábados
el eterno descanso de no hacer nada. Sol de playa, caliente
y abierto.
Al lado de la habitación está un baño
con la puerta entre-abierta, es un baño con la cerámica
negra e igualmente está completamente mohoso, bastante
sucio y con cosas por todos los lados seguidamente hay otra
habitación en donde las cosas están un tanto
desordenadas, pero no tanto como en la primera. Hay un equipo
con CD hay algunas cajas con papeles por todo lados distribuidos,
una biblioteca vacía, una cama totalmente desordenada,
una mesa de computadora que sirve de escritorio con algunos
papeles en su mesa, un armario sin puerta con algunas cosas
de comida, ropa y diversos objetos. Se expresa un desorden
general sin llegar a serlo por completo. Finalmente en todas
las habitaciones y el baño el sol riega su luz cegadoramente,
con un calor no rasante, no cortante. La luz debe ser amplia
y concreta. Contradictoria con la situación.
ESCENA II
Son las siete de la mañana el sol entra por la ventana
de la habitación, donde El hombre duerme.
Se escuchan los jadeos de una pareja que hace el amor con
fuerza.
El hombre sigue durmiendo, la intensidad de los jadeos sube
y baja con la emoción de la pareja.
El hombre se despierta con los ruidos, se levanta, ve la
hora, toma un poco de agua. Se mete en la regadera del baño.
La acción de la regadera no se puede ver pero se
escucha esencialmente el agua que cae. La pareja continúa
haciendo el amor hasta que llegar al clímax.
Silencio total, una pausa larga.
Las habitaciones se ven solas.
El hombre sale del baño termina de secarse y comienza
a vestirse. Desde las ventanas de la habitación,
cualquiera que pase puede verlo, poco le importa.
Dos piezas que están divididas por un baño
en el centro. Las piezas está totalmente roídas
por la humedad y la pintura del techo está continuamente
cayendo, cae sin parar. Obscuro total.
ESCENA III
En la puerta suena una llave que se introduce. Sólo
se escucha el sonido de las llaves. La puerta se abre. Se
cierra.
El hombre entra. Es alto y de contextura normal.
El hombre toma algunas libros, lee algunas notas, hizo caso
omiso de la situación que se escuchó en la
habitación contigua hace pocos momentos.
El hombre se viste, busca un CD: Music to Commenmorate the
eighth centenary of the coronation of king Richard Y of
England in Westminster Abbey, 3 september 1189, A la douÇour
de la bele seson (Gace Brulé). Esta canción
se repetirá continuamente hasta que la obra finalice,
inclusive aún cuando los espectadores se hayan ido
la canción deberá seguir sonando constantemente
como una letanía que nunca termina de sonar, para
ofrecer toda la sensación de circularidad.
El hombre selecciona un grupo de canciones, coloca Play.
Voz de Ella.- No voy a comer esa comida.
Voz de Samuel.- Yo tampoco voy a comer de la tuya.
El hombre deja de leer y se pone atento a las voces.
Estas son un tanto fuertes.
Voz de Ella.- (Exaltada) ¿Por qué no ha?,
¿Por qué no?
Voz de Samuel.- (Gritando aún más fuerte)
Porque no chica, no joda.
Voz de Ella.- Si tan sólo lo hubiese sabido.
Voz de Samuel.- ¿Sabido que?
Voz de Ella.- (Silencio)
Voz de Samuel.- Habla entonces.
Voz de Ella.- (otro silencio)
Voz de Samuel.- Que carga.
El hombre se para camina de una habitación para la
otra, se detiene, se pone atento, está un poco nervioso.
Se para. Escucha. Se sienta nuevamente en la cama trata
de tranquilizarse.
Voz de Ella.- Coño, estoy cansada de esto, no quiero
más que esto.
Silencio.
El hombre escucha atento. Toma un vaso. Se sirve agua. Camina
de un lado hacia otro en la habitación. El silencio
se hace tenso.
Voz de Samuel.- Por qué no quieres más. Por
qué no quieres ir a casa de mi mamá.
Voz de Ella.- Coño porque estoy cansada de todo esto,
y no quiero verle la cara a tú mamá, porque
me trata mal. Hasta cuando tiene que suceder todo esto,
hasta cuando tengo que aguantar todo esto, ah, te pregunto
contéstame, porque me traes a vivir en esta pocilga.
Por qué quieres que vaya a casa de tu mamá
si ella me detesta.
Pausa larga. Silencio
El hombre trata de leer. No puede, a cada momento se detiene.
Esta de espaldas a la pared que está junto a la habitación
donde la pareja discute.
El hombre lentamente gira la cabeza en esa dirección
para observar y escuchar lo que está pasando.
Se para camina por la habitación. Se detiene trata
de escuchar, no puede oír bien. Camina de un lado
hacia el otro. Piensa. Se para. Sigue escuchando.
Voz de Samuel.- Pues yo no voy a ir a casa de tu tía.
Voz de Ella.- Claro tú nunca me haces un favor a
mí...
Pausa silencio considerado.
El hombre que ha estado caminando de un lado a otro de la
habitación, se detiene, observa hacia la pared contigua
a la habitación de la pareja, se queda observando
unos segundos. En la habitación contigua hay un silencio.
Se acerca, lentamente. Trata de escuchar mejor.
Va hacia el pasillo central de las habitaciones, exactamente
frente a la puerta del baño.
Trata de esconderse en el centro de éste pasillo.
A veces y por segundos se asoma, ve hacia la ventana que
da hacia la calle. Silencio largo.
La situación ha empezado a tornarse incómoda,
no sabe que hacer.
Voz de Ella.- Coño de la madre, estoy harta harta,
estoy cansada de este matrimonio, marihuanero... coño
de tu madre... no voy a ir a casa de tú mamá...
no jodas desgraciado... estoy cansada de ti... estoy cansada
de este matrimonio. Por qué tuve que casarme contigo...
si yo hubiese sabido que esto iba a ser así no me
hubiera casado, desgraciado...
Solloza lentamente.
Voz de Ella.- Por qué... por qué dios mío...
por qué me haces esto.
Voz de Samuel.- ¿Por qué estás cansada?.
Le pega fuertemente. Se escuchan los golpes.
El hombre se detiene ahora observando a la pared. No puede
entender la fuerza de la pelea.
El hombre observa casi impávido.
Voz de Samuel.- ¿ Por qué coño de madre
ah?.
Le pega otra vez.
Voz de Samuel.- dime desgraciada... contéstame.
Se escucha el sonido de ella cuando cae.
Voz de Samuel.- Dime carajo.
La respiración de Samuel es bastante agitada.
La respiración del hombre va al ritmo de Samuel y
de Ella.
Ella no musita palabra sólo se escuchan los golpes
y el sonido de la cara de ella.
La música sigue sonando con el ritmo que lleva la
situación es de verdadera consternación para
el hombre.
El hombre no sabe que hacer si moverse o no, si irse o quedarse.
No puede dejar de mirar a la pared aunque no logra ver nada
se convierte e una fijación.
Le pega más fuerte.
El hombre no respira fuertemente, no sabe si llorar o reír,
no escucha sino los golpes de Samuel sobre ella.
El hombre no se mueve.
Silencio.
El hombre trata de entender lo que ha pasado.
Pausa larga.
Voz de Ella.- Estoy cansada, estoy terriblemente cansada,
algo pesa sobre mis hombros, una cubo de hielo ha caído
sobre mi espinazo.
Pausa.
Silencio nuevamente.
El hombre no se ha movido de su lugar, está totalmente
petrificado en el sitio, la música sigue lentamente,
el sol sigue igual.
Voz de Samuel.- De que te cansas coño, de mí,
coño desgraciada.
Nuevamente golpes.
Ahora la voz ahogada de ella, rompe junto con la respiración.
Gritos, sollozos.
Se escucha cuando cae al suelo llorando.
El hombre está triste. Mira una camisa que tiene
en el suelo.
La mujer llora largamente.
El hombre se acerca a la pared trata de escuchar. se mueve
hacia el baño. Se esconde. Sale, sigue escuchando.
Respira de manera agitada. Nuevamente no sabe que hacer.
Camina de un lado a otro. Se frota las manos piensa en salir.
No sale. Piensa en irse. Teme mucho más, la pelea
es verdaderamente acalorada. Suben y se acentúan
los silencios.
Samuel no se escucha. El silencio se hace violento. Muy
violento.
El sol sigue entrando por la ventana. Ahora el sol es más
intenso y la música sigue sonando.
El hombre presiente que Samuel mira amenazadoramente a la
mujer. No sabe si salir e irse o ayudar. Una vez más
trata de hacer algo, busca distracción. Busca hacer
otras cosas. Trata de olvidar lo que está pasando.
Se apoya contra el escritorio. Ve el libro, ve las letras,
pero no puede leer.
La mujer sigue sollozando.
Recuperándose un poco.
Voz de Ella.- Coño desgraciado.
Se escucha cuando la mujer se ha abalanzado sobre Samuel,
para pegarle, el resiste en el sitio.
Voz de Ella.- Por qué me pegas... por qué
me pegas... dime desgraciado que te hice yo... esto llegó
hasta aquí coño de madre... no quiero... por
qué me tuve que casar yo contigo... dime... dime...
me engañaste... suéltame... suéltame
desgraciado... déjame tranquila que me voy de esta
casa... no te quiero ver nunca más... a dónde
me trajiste... mira esta pocilga en la que me metiste...
mi mamá tenía razón... grita estúpido...
grita... vamos despierta y grita... para que todas estas
mentiras... eres un vago marihuanero... eres un loco drogadicto..
te la pasas tirado en la cama todo el día...
La mujer solloza. Corre de un lado a otro y empieza a pegarse
contra las paredes.
El hombre no sabe que hacer escucha los golpes está
terriblemente consternado. Empieza a correr de un lugar
a otro como si fuera la mujer que está corriendo
pero el no se golpea ella se tira contra las paredes
Voz de Ella.- me voy a matar por tu culpa coño de
madre... me voy a matar par que te duela, para que sientas
de verdad lo que es el dolor.
Voz de Samuel.- quédate quieta chica tu eres loca
coño. Siempre terminas con la misma cosa deja de
desesperarte
Voz de Ella.- suéltame no me toques. Te dije que
no me toques. Ni te me acerques. Si te me acercas me mato
marihuanero maldito. Quítate de mi camino. No entiendes
que no quiero verte nunca más.
El hombre se ha detenido agitado junto con ella, sigue observando
a la pared.
Se siente por la conversación ambos llevan que están
el uno frente al otro.
El hombre está tan desesperado como ellos, comienza
a observar sus cosas, comienza a observar las paredes que
están carcomidas por la humedad.
El sol sigue entrando por la ventana desesperadamente. Este
sol es verdaderamente intenso y contradictorio para lo que
está sucediendo.
El hombre empieza a pensar firmemente en la idea de irse.
Está muy triste.
Ella llora.
Samuel llora.
Todo está como virtualmente detenido el tiempo no
pasa pareciera que todos se miraran al mismo tiempo, los
espacios se acortan.
Es una pausa verdaderamente larga.
La tensión es máxima.
El hombre comienza a respirar más agitadamente. Escucha
y trata de entender lo que ella dice. Trata de entender
lo que ha pasado.
Voz de Ella.- Estoy cansada.
El hombre presiente que Samuel mira amenazadoramente a ella.
No descansa en su respiración. Gran silencio. Pausa.
Voz de Ella.- Coño desgraciado. ¿Por qué
me pegas? ¿Por qué me pegas?.
Pausa. Silencio. Algunas veces se escucha el jadeo de Samuel.
Algunas veces ella solloza.
El hombre ha levantado la cara como para confirmar los golpes
de ella. Se ve a sí mismo.
Voz de Ella.- Por qué... por qué coño.
¿Yo te pego? Yo no te pego... ah mátame no
joda. Mátame coño de madre. ¿Qué
estás esperando para matarme?
Ella se levanta.
Voz de Ella.- Quítate me voy. Tengo que trabajar.
Tengo que abrir la empresa.
Se escucha una puerta que intenta abrirse pero se cierra
de un portazo.
Voz de Samuel.- Que empresa ni que coño... eso es
mentira no joda. Toma coño de tú madre.
Samuel le pega aún más fuertemente. Silencio.
El hombre imagina que Samuel tiene un cuchillo en la mano
y la va a matar. Desespera por no saber que hacer. Ni como
responder. La imagina completamente muerte. En este instante
hay un gran silencio y una pausa larga. El disco sobresale
en la espera de la escena.
Voz de Ella.- Mátame desgraciado. No me pegues. Vamos
mátame. Intenta hacerlo a ver que te pasa. Coño
de madre.
Voz de Samuel.- Cállate. Te odio coño de madre.
Te odio con todas mis fuerzas. Como te odio no jodas. Te
desprecio.
Suenan unas pulseras que caen al suelo.
Voz de Ella.- Pero entonces que estás esperando mátame.
Atrévete.
Silencio largo.
El hombre escucha atento, trata de oír mejor. Cree
que la ha matado, porque nada se escucha. Quiere irse pero
no puede. No se atrave a salir. En realidad no sabe exactamente
lo que ha pasado. Está en la mitad de los salones.
Intenta salir pero no se atreve. No esperaba que sucediera
tanto. Por fin después de unos instantes se detiene.
Pausa. Oye unos gemidos. Por los gritos que está
escuchando el hombre sabe que Samuel está retorciéndole
el brazo de ella. Ella gime de dolor.
Sólo el grito se escucha.
El hombre está agitado, no sabe que hacer. Trata
de pensar. no puede, pierde el control, quiere irse. Amaga.
Duda. Se detiene. Piensa. Intenta salir pero no se decide.
Va hacia la puerta y se devuelve. Entra al baño para
que no lo vean. Al cabo de un momento vuelve a salir. Vuelve
a dudar. Se escuchan los golpes que le está dando.
Cada vez son más fuertes. Trata de pensar, no puede.
Pierde el control.
Ella cae al suelo, por fin llora.
Samuel la patea fuertemente. Se escucha como ella rueda
por el suelo.
El hombre está entristecido.
Ella llora desesperadamente. Samuel también empieza
a llorar al mismo tiempo que ella.
El hombre cree que ella está ensangrentada. Va hacia
la puerta de calle. Pasa las llaves muy lentamente para
no tratar de hacer ruido y no levantar sospechas. Abre muy
lentamente la puerta. Saca la llave. La introduce por el
lado externo, pero todavía sin salir de la casa.
Prueba la llave para que no se le trabe y salir lo más
rápido posible.
Samuel y ella lloran desconsoladamente.
El hombre cierra las puertas muy nervioso.
Pasa las llaves sólo se escucha el sonido de las
llaves y los llantos.
El sol entra aún más rabioso.
La música sigue sonando.
La luz es perpetua.
La escena está completamente vacía.
La luz nunca desciende.
Los personajes apagan sus voces.