Javier de la Rosa
(Selección)

 



AÑORO

Si muero:
Búscame en el mar,
porque estoy enamorado de sus olas
de la trenza larga de sus costas,
búscame entre sus pliegues de agua,
en el ronquido salobre de sus naves,
en el vuelo de la gaviota,
en los ojos ciegos de un hombre de mar.
Búscame en las noches de calma abrazado a su luna,
más allá , búscame en sus senos de horizonte
infinitos de cielo.
En el mar.



CRISTO DE LA LAGUNA

Hoy te he vuelto a sentir
como ánimo mío
surgiendo llamar tu Nombre
divino
verbo silencio voces calladas
sigilo de cirios de sombra
promesa de amores perdidos.
Hoy me siento inflamado
de alientos parados,
y eres Tú, imagen
sutil de amigo y de sombra
lugar atardecido de hiedra
abrazada a la palabra serena.



LLUVIA

LLuvia
rizomas
encuentros
de los silencios
para el canto
de las estrellas
póstumas.
Búscame un lugar
para él siempre.
LLoros recovecos
alma roja
fuego ansioso
de las cálidas manos
que recorren caminos
de piel.
Búscame un lugar
para él siempre
Montaña herida
rincón atávico
para el corto
metraje del tiempo.
Búscame un lugar
para él siempre,
soslayos de la luna
arrayanada
tropicana
preta cáustica
causa de espacios.
Búscame un lugar
para él siempre.
Asterisco llamador
atención a tu piedra
a tu mano de bronce
a tu hierro frío.
Búscame un lugar
para él siempre.



TIERNO HOMBRE

Tierno hombre
de los pasos,
inocente como hombre
saturado de los hombres
de su hembra, acaricia
tiernamente
por no ser de esos hombres
decepción de otros hombres
como un hombre.



GUAJARA

Que se clavan en la aurora los cabellos del volcán. Que se llena de hojarasca la luz partida del crepúsculo. LLega la vida en la lava ceñida de cristales negros en la cañada de la grieta; violetas azules, tajinastes encarnados; bajo el cuerpo quemante la diosa Guajara se viste de puñales de obsidiana. La diosa pregunta por el príncipe guanche prisionero en tierras de Castilla. Guajara araña la roca buscando al doncel; doce caballos ambarinos galopan el cielo Canario. Tormentas de ventisqueros, la diosa se calma en vano.
LLuvia de oro y diamante, llanto de monte y agujas de hielo que matan el corazón de la montaña.
Bucio que clama en la costa, grito de su llamada; llega tal vez la ola con salitres y marejadas a la Corte de la Reina, costa rubia de trigales, acentos de llanuras cuando la luna y su carro se bañan desnudos en la cima de Guajara. La diosa está triste y levanta mares de tierra, llamaradas por las bocas de siete volcanes, la diosa se abriga enn la bruma y navega por los cielos de Canarias.



NOSTALGIA DE LA VEGA

Yo he nacido
en un lugar
de huertas,
donde el sol
se derramó por azoteas
donde al árbol vió a la luna
sobre la punta de una veleta
de tejas y verodes,
y un gato dormitando
en las ventanas de la casa
vieja.
Yo dí mi paso tierno entre macetas
helechas de a metro, geranios
y tanquillas acuosas de liso
tacto de cara risueña,
de la reina luisa, bellas jardineras,
gladiolos y flores de mundo.
Yo ví el ciruelo japonés darme
frutos grandes, tibios y opacos
como fuertes perlas de dulce ambrosía,
a la araucaria crecer firme,
cuadriculada y al capirote cantar su trino
límpido en la fúlgida mañana.
Yo dí al recuerdo, ahora, en el destiempo,
a la mirada suave de los hombres de antaño
a las mujeres de leche, a las pescadoras
pregonando el pescado y a las guaguas de la plaza
rechonchas y rojas con olor a mato, musgos
del océano y a lonas del ocho.
Yo nací entre cuatro esquinas de ventas
de chochos y moscas de vasos de vino, chernes
jareas, borrachos filósofos, isas y folías
chicharrones, pulpos en vinagre,
sardinas saladas y un poco de mantequilla
de la buena en un cacho de papel bazo.
Yo ví la carrera de los niños
calle abajo y al tranvía pasar
chisporroteando,
y a las magas comprar el carburo,
el pretolio de garrafas con su fonil,
y a las viejas bogotudas fumar
en los cálidos veranos, santas noches
refrescantes para el asma.
Yo nací, frente a la Iglesia
y a un retablo del Socorro
bajo la fiesta romera
de un santito que lleva una copa,
un bastón de mando y espigas
doradas del sol de la Vega.



CEMENTERIO VIEJO

Lo ví de pequeño
con aquellos ojos
asustados,
¿existe la muerte, madre,
cómo es esto?.,
cómo puede ser lo que fue
y es ahora para no ser nada,
¿ es cierto o miento yo sobre
mi infancia y mi carne nueva?,
por allá una tumba fresca
con flores pinchadas
con ese olor a crisantemos
la flor del muerto,
y yo no puedo sentir por ellos,
están todos, ¿dónde, por qué?
y este miedo al cierto temblor
de los huesos tan blancos a nicho
abierto,
a los soles, a esta soledad a las esculturas
tristes a las manos de bronce que hieren
el alma.
¿Dónde están todos, qué es esto, por qué
esto?...



EL NIDO

(a Rosario Alonso Panero, mi esposa)

Se me quedó el alma tan afuera
que la ceñí a mi carne con la madera
de un atril sobre mi pecho,
como una criatura fugaz lo abracé
para que ella no marchase tras los signos de una plegaria.
Se fue por el dolido aire
regresando un instante atrapado
frío sin casi cuerpo.
LLegué a tu vida, a la única vida
enlazada en el rumor del agua
en el verde camino viejo,
en la virtud de la acera,
en tus lentos pasos buscando nidos.
Se me quedó el alma tan afuera
que vino escuálida la carne
a reposar contigo.



EL FUTURO

La presencia de Dios es imperceptible, se realiza en el mismo hombre como el perfume en las flores, como la distancia del horizonte que se aleja a medida que se avanza. La nave del alma surca el océano del espíritu, ahonda en el cuerpo de la verdad y se manifiesta en la virtud, en el mirar , en el espejo de los ojos,en los sentimientos. Amar: Fuego purificador bruñidor de los bronces del divagar en el erial terrenal, amar, amor a Dios, eleva y dignifica se llega, se cree llegar, pero se detiene engañosa la línea del futuro, que por ser El mismo no tiene tiempo, el tiempo es el futurar, navega en el más lejos, en siempre, lontananza.



CUERPO DEL HOMBRE

Es el cuerpo materia, hecha de la materia en sucesión de imágenes materiales, partir de la materialidad. El concepto de hombre es un espacio, si no hubiese hombre no hubiera tiempo, ni espacio. Los conceptos de espacio y tiempo son por el hombre y su cuerpo.
Se hace tiempo , distancia, cuerpo, especie, forma, esencia de ser y ser intrínsecamente por sí mismo, por la altura de conseguir lo que se es, pues el ser difiere de lo que se es, se es, por diferencia de otro, el ser es similar al otro.
El cuerpo del hombre se fragua entre los polos del ser por otro ser y en otro ser.El cuerpo de hombre es sere asimilado en el milagro de la ley natural, la reflexión es materia de otro cuerpo.



MELANCOLÍA DE LA CHAISE LONGUE
(pájaro azul muerto en el Sacré Coeur)

VIVE
tras las rejas
del sutil velo
de sus córneas reviradas
y el iris constelado,
de hielo.
CANTO la sinforma de mis ansias
soterradas ahogadas de marismas
y sudores
violín de sal.
Con narices de gorriones
sin ojos
ciego de amapolas
es espantajo
DE AMAPOLA.
Cantó
el trovador,
canto
sembrado de
TRIGALES.
Pozo quejumbroso
de la soga raída.
"MELANCOLÍA"
PASTOR DE HIEDRAS
PASTOR DE UNICORNIOS
enblondado
en la tarde brumosa aguada.
TU ENGAÑO.
No existes
ni tus alas nerviosas se agitan.
MENTIRA
tu brochazo
tu barniz
silencian
el vuelo real del sol.
EN
mi jáula
un retazo de periódico
y el aire silbando
un recuerdo de alas amarillas.
TIEMPO
lágrimas furtivas,
las pupilas de la luna
construirán nidos de sombras.
VOLVERÁN
las hormigas
PENSAMIENTO:
No hay migas,
llevaremos el cuerpo muerto
de un pierrot.
DETUVO
la lechuza los punteros del reloj,
llamaste herida de muerte
perteneces a otra galaxia
vives
en un eclipse total de jaulón
cubierto de franela.
COLOMBINA
rasgó su vestido,
supo
del ángel negro,
la constelación del cisne
paseó en el estanque
su proa helada.
VINI
bruja de los cometas
hechizada por un tango
francés de acordeón.
MARIÓN
abrió la puerta
el vértigo de la noche
penetró en sus estancias...
cerró las piernas
oscilaron los pámpanos
abrieron gargantas los pájaros
ráudos vistieron de trinos
los cabellos cabalgantes
SOÑÓ
que el oro cubría
su cuerpo;
metálica
rozó el jardín
los vestigios de veredas
y en el umbral de las ramas
las hojas aplaudieron
un verde estremecimiento de noctámbula
ACTRÍZ
de rígidas manos,
las aves
las babosas de la tierra
escucharon el lamento,
los delicados aguajes
llenaron tus caderas de gotas.
VOLVIÓ
el triste amor
por sus pasos
a recoger en cuencos
las huellas de sangre que bebe el pájaro encarnado.
EL BAR
de rutilante neón
señaló parpadeante
el lugar eléctrico de una sombra,
pasó
el coche
y escondías tras su fugaz asiento,
el tránsito.
DORMÍAS,
inicié un vuelo sin retorno,
ahora sueñas
girando el cuerpo hacia los nidos.
El cascarón
inicia un viaje
en las ondas.
Recogido el pelo
en un cordel de estrellas,
juegas a la diosa rompiendo
fuentes tras los nenúfares
Y
buscas
el vientre dorado del idolillo
para dormir.
RÁUDO
TRANSIDO DE ROJO,
gime en el campo herido
de muerte,
NOTRE DAME
envía un arcángel
las gárgolas escuen sonrisas de liquen,
las vidrieras sueñan la luz.
MURIÓ una tarde el ruiseñor sobre el altar
mayor del Sacré Coeur.
MELANCOLÍA,
nubes
en tierras.
LLora, grita seca,
cántaro vacío.
Un lúdico silencio
de grietas en un damero sediento
de cristales.
Las montañas
espejadas en una laguna soñada.
Regresan los pueblos
desesperando leyes de piedra.
MARIPOSA
breve lazo tenue en la mañana abierta
derramada de luz.
Casi regresas
casi vas
casi nada
sobre las tumbas
penetradas de hierbas,
puñales verdes en carnes rotas.
PONZOÑA
de la vertiente
del resbalar
hacia el abismo.
BUSCO
entre las sábanas
el fetiche
punzado de alfileres,
rugió de enfermedad,
un hipocampo cabalgó
sobre sus sienes.
DESPERTÓ,
había dormido de aquel lado
tocado de ángeles caídos
y soñó que habitaba
un castillo de maldad.
FROTA
en su frente hierbabuena
perfuma su lecho de lavandas.
Un sí cansino
lleno de legañas
apostado bajo la cama
rodando con la vacinilla
aprisionado en el somier
irredento.
LA CHAISE LONGUE
ha muerto, con la última
bocanada de un cigarrette,
los flecos danzaron un apache,
la liga y el puñal sobre la mesa,
un mantón observa con ojos de flor abierta
el silencio de agonía,
las moscas giran en el cristal.
!EL TELÉFONO¡
las mariposas tornaron
a los palcos,
el aplauso con la lluvia.
PICONTEANDO
nervioso en el patio
pétalos de azahares;
un rosario de espumas
flota en el aire,
pompas de jabón ascienden
penetrando añiles en el viento.
REDONDO
el limonero cubre la ropa blanca.
Los trinos confunden
el mutismo.
UN ANILLO
en el enjambre de gorriones.
ORBIS
rueda blanco cristalino canoro,
resoplan do tibiezas.
Escucho
la verdad de los dioses.
APOLO Y VENUS
desde el parque.
La sombra de un fauno
tras las chicharras.
Disipa su mentira de plata el agua muerta;
un velo ondula calé.
PENSABA
cálido entre los brazos del engaño
esponjado , saturado, elipsado
de los aires moscateles.

la muerte
mojando sus pies
en el espacio.
Los planetas
callaron su jerga de umbellas;
dió la espalda.
FONTANA
de diamantes
en una noche
de opereta.

del nudo
que aprieta
mi
garganta.
Vas
hacia la mar
rompiendo en espumas.
SOY
una mentira.
VINCIT.





Suscríbete a Enfocarte.com y recibe las actualizaciones en tu e-mail


:: Opina sobre esta nota en los nuevos Foros de ENFOCARTE ::


| Sumario | Editorial | Plástica | Galería I | Galería II | Galería III | Galería IV | Pintura | Ensayo | Especial Australia | Fotografía I | Fotografía II | Galería Fotográfica I | Galería Fotográfica II | Literatura | Destacado | Novela | Ensayo II | Cuento | Ensayo III | Poesía I | Poesía II | Poesía III | Poesía IV | Poesía V | Poesía VI | Poesía VII | Filosofía I | Filosofía II | Filosofía III | Filosofía IV | Cine I | Cine II | San Sebastián I | San Sebastián II | San Sebastián III | Teatro |


| Home | Staff | Colaboraciones | Directorio | Buscador |Poesía semanal |
| Concursos |
|
Números Anteriores |


Google
  Web www.enfocarte.com

 

Copyright © 2000-2007 Enfocarte.com /fvp.
Prohibida la reproducción de cualquier parte de este sitio web sin permiso del editor. Todos los derechos reservados.