Cuantas veces nos hemos preguntado dónde están
los límites. Cómo saber si existen fronteras
en el camino que trazamos, y si acaso pudieramos constatar
la presencia de esas líneas divisorias en qué
margen estaríamos situados. Todas esas cuestiones
se desvanecen ante la obra de Perejaume.
En la última exposición realizada por el
artsita en la Galería Soledad Lorenzo de Madrid queda
demostrado, una vez más, que los límites ya
no interesan, que las fronteras constantemente quedan desdibujadas
frente a las personales visiones de un creador de la talla
de Perejaume.
Desde distintas disciplinas artísticas el autor
ha erigido una obra plástica y literaria donde cuestiona
las barreras estéticas y lingüisticas; donde
refuta los límites políticos y geográficos
impuestos por la sociedad en un mundo que se pretende objetivamente
parcelado. La obra de Perejaume nos enfrenta a una realidad
infinita, a un mundo que no es único. Como expresa
Manuel Guerreo en el texto
del catálogo de la exposición,
"no hay fórmulas únicas en un mundo cada
vez más complejo y más saturado de información.
Urge profundizar críticamente y líricamente
en la memoria y en la realidad para poder trazar nuevas
cartografías liberadoras."
Perejaume muestra desde la metáfora que todo a nuestro
alrededor se compone de subjetividades y vivimos en un espacio
en constante cambio. Tiempo y espacio confluyen en una misma
dimensión: la del creador.