Vuelve la noche cóncava que descifró
Anaxágoras;
Vuelve a mi carne humana la eternidad constante
Y el recuerdo ¿el proyecto? de una noche incesante:
Lo supieron los arduos amigos de Pitágoras...
Jorge Luis Borges, La noche cíclica
Hace más de doscientos años David Hume escribía
que este mundo, con todos sus detalles, hasta los más
minúsculos, ha sido elaborado y aniquilado, y será
elaborado y aniquilado: infinitamente.
Vuelve la noche cóncava que descifró
Anaxágoras. Y volvemos, una y otra vez. Volvemos
a contemplar el sacrificio de vidas inocentes. Una y otra
vez presenciamos la voluntad de poder desmedido de los gobernantes.
Y la noche cóncava en medio.
Vuelve a mi carne humana la eternidad constante.
Y en esa eternidad matamos para preservar la vida. Iniciamos
guerras para defender la paz.
Y el recuerdo ¿el proyecto? de una noche incesante.
Y en esa noche asistimos al nacimiento de los imperios y
a su posterior caída, al sanguinario juego político
de jefes de Estado, al choque de las distintas culturas.
Asistimos a la cíclica aniquilación de las
civilizaciones, a la violencia como medio de dominación.
Lo supieron los arduos amigos de Pitágoras,
eternamente volvemos a realizar los mismos actos. Cometemos
los mismos errores, como individuos y como sociedad. Hace
unos días, mientras el imperio, una vez más,
ganaba el juego frente al dictador, releía estas
líneas de Jorge Luis Borges: De nuevo nacerás
de un vientre, de nuevo crecerá tu esqueleto, de
nuevo arribará esta misma página a tus manos
iguales, de nuevo cursaras todas las horas hasta la de tu
muerte increíble.
De nuevo encontré las mismas noticias, de nuevo
los íconos derribados de un gobierno vencido, de
nuevo banderas de un imperio y soldados y armas. De nuevo
el temor, el hambre y la sed de los más débiles,
de nuevo este mundo elaborado y aniquilado: infinitamente.
/fvp