Desmonto. Mientras bebemos vino:
¿Adónde irás? El mundo me ha engañado:
Ami colina del mediodía me vuelvo.
Ve, vete. No pregunto más:
Nubes blancas sin fin, nubes.
Al perfecto Chang
Mi otoño: entro en la calma,
Lejos el mundo y sus peleas.
No más afán que regresar,
Desaprender entre los árboles.
El viento del pinar abre mi capa,
Mi flauta saluda a la luna serrana.
Preguntas, ¿qué leyes rigen "éxito"
y "fracaso"?
Cantos de pescadores flotan en la ensenada.
En la ermita del parque de los venados
No se ve gente en este monte,
sólo se oyen, lejos, voces.
Bosque profundo. Luz poniente:
alumbra el musgo y, verde, asciende.
Ascensión
El caserío anidó en el acantilado.
Entre nubes y nieblas la posada:
Atalaya para ver la caída del sol.
Abajo el agua repite montes ocre.
Se encienden las casas de los pescadores.
Un bote solo, anclado. Los pájaros regresan.
Soledad grande. Se apagan cielo y tierra.
En calma, frente a frente, el ancho río y el hombre.
Montes de Chungnan
Cordillera de Chungnan: desde la capital,
Cerro tras cerro, hasta el borde del mar.
Las nubes: si me vuelvo, contra mí se cierran;
La niebla turquesa: si entro en ella, se disipa.
En el pico central cambian las direcciones:
Diferente la luz, diferente la sombra en cada valle.
Por no pasar la noche al raso, llamo a un leñador:
Salta mi grito a través del torrente.
(*)Wang Wei 699-759. Poeta y pintor chino. Se le considera
el fundador del estilo de pintura paisajístico puro
y fue uno de los maestros del verso lírico de la
dinastía Tang. Aunque no se conserva ninguna obra
auténtica, sus poemas destacan por su gran sensibilidad
hacia la naturaleza. Fue también un gran calígrafo.