Más de un millón de personas acuden a verla
al año. La procesión del Señor de los
Milagros es la festividad religiosa más importante
del Perú. Durante el mes de octubre (treinta y un
días en homenaje al Señor) Lima se dedica
a honrar a este santo de los limeños. En esas fechas
uno siente retroceder en el tiempo, como si las oraciones
y escenas de dolor y devoción fuesen las mismas que
hace cien, doscientos años atrás. Pareciese
que todo continuara igual y a la vez cambiara. En el sentido
que, ante una crisis económica cada vez mayor, la
gente se aferra con mayor intensidad a la religión,
al tan ansiado milagro que cambiará sus vidas. Como
si nunca hubiésemos vivimos tan mal pero jamás
hubiésemos estado bien.