8 FEMMES (8 Mujeres)
http://www.8femmes-lefilm.com
Francia. Director: François
Ozon. Guión: François Ozon. Reparto:
Catherine Deneuve, Isabelle Huppert, Fanny Ardant,
Emmanuelle Béart, Virginie Ledoyen, Danielle
Darrieux, Ludivine Sagnier, Firmine Richard. 103 minutos.
La última película de François Ozon
es una divertida comedia coral con toques de cine negro
y números musicales. Las ocho protagonistas del film
parecen, según palabras de Wilder, "personas
mentalmente sanas que de pronto dejan de hablar para ponerse
a cantar". De hecho la excentricidad propia del musical
gobierna casi la totalidad del film y, los mejores momentos
son precisamente aquellos en que el magnífico reparto
femenino organiza su particular espectáculo.
Dichas actrices (premiadas en la última edición
del Festival Internacional de Berlín) parecen representar
una obra teatral, magníficamente redactada, en la
cuál el espectador adopta un papel determinante...
¿Verdad que todos hemos jugado alguna vez al Cluedo?
Pues de eso se trata, de conspirar, mentir, sospechar y
desenmascarar a cada una de las protagonistas que tenemos
enfrente / Jose Tirado.
BLOODY SUNDAY
www.paramountclassics.com/bloodysunday
UK-Irlanda. Director: Paul
Greengrass. Guión: Paul Greengrass.
Reparto: James Nesbitt, Tim Piggot-Smith,
Nicholas Farrell, Gerard McSorley. 107 minutos.
"Espero que no tengamos que cantar esta canción
nunca más". Con esta frase introducía
el cantante de U2, la canción Sunday Bloody Sunday,
en uno de sus conciertos. Y con esta canción, esta
frase y sobre negro se despide Bloody Sunday, la película
de Paul Greengrass, un alegato que consigue emocionar sin
necesidad de recurrir a la música hasta el final.
En 1972, la policía británica cargó
contra manifestantes pro-derechos humanos en la localidad
de Derry, Irlanda del Norte. Bloody Sunday es la historia
de ese trágico domingo. Con la intención de
acercarse al espectador, el director presenta a los personajes
en su faceta más humana: el joven católico
detenido ya varias veces por disturbios, el líder
político que promovió la manifestación,
el militar que rechaza la violencia y aquellos que la fomentaron.
El espectador va conociendo poco a poco a los diferentes
personajes y la historia va de la tranquilidad de una cotidiana
mañana al terrible y sangriento desenlace.
La película se impregna de un tono trágico,
de la certeza de que el final del camino no puede ser más
que doloroso. La fría y granulada fotografía,
así como el continuo movimiento de la cámara,
que nos remite claramente al documental, nos transportan
a una sensación de veracidad. Esta combinación
de realidad y sensibilidad es la que atrapa al espectador
por la garganta y los ojos, hasta herir y perturbar.
Directa y demoledora, Bloody Sunday no busca el discurso
fácil: mira hacia el ejército británico,
pero tampoco deja exento de responsabilidades al IRA. En
este sentido, se convierte en el mejor homenaje a las víctimas
del domingo sangriento, se convierte en un alegato contra
la violencia, venga de donde venga / Violeta Kovacsics.
Hay dos motivos por los que merece la pena ver esta película:
el primero, porque Bowling for Columbine demuestra que el
documental puede interesar al gran público; el segundo,
porque pone en duda uno de los grandes errores de la sociedad
norteamericana como es la posesión y uso de armas.
La pregunta inicial de Michael Moore sobre si los Estados
Unidos son "una nación de locos por las armas
o simplemente una nación de locos", surgida
a raíz de la masacre en el instituto de Columbine,
se convierte en una intensa investigación del subconsciente
norteamericano.
El documental, impregnado del cáustico humor y la
crítica visión de Moore (creador también
de Roger y yo), tiene muchos puntos fuertes. Demuestra que
el director ha sabido sacar le jugo a una larga y laboriosa
tarea de investigación. Demuestra también
la capacidad de éste para relacionar toda la información
obtenida y para crear un discurso que suscite reacciones
concretas en el espectador: risa, emoción y reflexión.
Quizá Bowling for Columbine no consiga llegar a una
conclusión final (quién sabe si puede haber
una conclusión final para el tema), pero sí
logra apuntar una serie de resoluciones interesantes y datos
sorprendentes, principalmente para aquellos que no conozcan
con profundidad la sociedad estadounidense.
Con todo, el film también tiene algunos puntos débiles.
Se trata de una visión partidista del asunto, en
tanto que lo que Moore está llevando a cabo es una
reflexión personal sobre el problema. Claro que tampoco
se engaña al espectador intentando que piense lo
contrario. En ocasiones peca de cierto exceso de emotividad,
aunque el director intente huir de ella a lo largo de toda
la película. Incluso se le puede objetar que, ya
hacia el final, la cinta pierda ritmo y frescura, cayendo
en una cierta reiteración. Pero en conjunto Bowling
for Columbine es una obra totalmente recomendable, aunque
tan sólo sea para poder opinar después sobre
el tema que aborda / Minerva Liste.
CIDADE DE DEUS (Ciudad de Dios)
www.cidadededeus.com.br
Brasil. Director: Fernando Meirelles,
Katia Lund. Guión: Braulio Mantovani. Reparto:
Alexandre Rodríguez, Leandro Firmino da Hora,
Phellipe, Jonathan Haagensen. 135 minutos.
Bajo mi punto de vista, la brasileña Cidade de Deus
es otra de las grandes joyas que pudieron verse en San Sebastián,
aunque ya había sido presentada anteriormente en
el festival de Cannes, donde gozó de la ovación
tanto de crítica como de público.
La última película de Fernando Meirelles está
basada en la novela homónima de Paolo Lins, un aclamado
libro que relata la evolución del crimen organizado
(entre la década de los 60's y los 80's) en un suburbio
de Río de Janeiro.
El director, tal y como hacía el primer Pasolini,
se lanzó a los arrabales de Río para buscar
a los jóvenes protagonistas del film. Una vez habían
sido seleccionados los más de cien actores no profesionales,
Meirelles trabajó con ellos durante ocho meses. Sin
duda este largo proceso de preparación ha dado un
inmejorable resultado: una base profundamente real para
un film eminentemente de género. Y es que, para narrar
una realidad tan dura como la de las favelas, Cidade de
Deus combina una base humana auténtica, como harían
los neorrealistas, con una estructura y una narrativa propia
del cine de gángsters. Precisamente la originalidad
del formato es uno de los mayores atractivos del film. Por
tanto, aunque el espectacular ritmo de la narración
(incrementado por la música), la peculiaridad de
las transiciones temporales, la fragmentación de
la historia o la interconexión entre los personajes
acerquen el film de Meirelles al cine de Scorsese, Cidade
de Deus no deja de reflejar con total honestidad la lamentable
situación vivida en los suburbios de Río.
Sin embargo un importante sector de la prensa brasileña
atacó enérgicamente esta película,
apuntando que reflejaba una realidad adulterada, demasiado
pop y colorida. ¿Pero por qué argumentaron
eso? Probablemente porque no supieron entender que el director
adopta una postura neutra, que muestra la realidad tal como
es, simplemente observando y no juzgando la vida de esos
muchachos. Realmente Fernando Meirelles se refleja la cotidianeidad
desde la mejor actitud posible, o por lo menos, de un modo
muy similar con que Roberto Rossellini se enfrentaría
a un problema social como éste. Sencillamente perfecta
/ Jose Tirado.
IRREVERSIBLE
www.marsfilms.com/site/irreversible/
Francia. Director: Gaspar Noé.
Guión: Gaspar Noé, Benoit Debie. Reparto:
Monica Bellucci, Vincent Cassel, Albert Dupontel,
Philippe Nahon, Jo Prestia. 95 minutos.
Muy conscientemente hemos llamado a esta sección
Lo que más nos impresionó..., porque no todo
fueron gratas sorpresas. En este caso, Irréversible
es una apuesta que sorprende y decepciona a partes iguales
y que, además, deja un mal sabor de boca al salir
de la sala.
Se trata de una de esas películas que no pueden ser
contadas; cada uno debe verla para poder juzgar por sí
mismo. Y es que si hay algo totalmente claro en este film
es que no deja, o como mínimo, no debería
dejar a nadie indiferente. De hecho, la crítica internacional
se dividió radicalmente tras la proyección
del film en el pasado festival de Cannes, y aunque en San
Sebastián la prensa no llegará a escandalizarse
como en el certamen francés, tampoco quedó
plenamente satisfecha.
Bajo mi punto de vista, Irréversible podría
haber llegado a ser un interesante ejercicio fílmico.
Entendida desde esta perspectiva, la cinta podría
haber conservado algo de valor en tanto que es un arriesgado
proyecto sobre el tratamiento de la violencia. Sin embargo,
la buena intención queda totalmente anulada conforme
avanza la película. El resultado acaba siendo facilón,
reiterativo, gratuito e incluso, pedante. Y es que, probablemente,
el camino no es del todo adecuado, o por lo menos, no es
el más interesante a nivel cinematográfico.
Sin lugar a dudas, Gaspar Noé no es ni Passollini,
ni Haneke, sino más bien un Tarantino que confunde
disparos con sexualidad. No nos enfrentamos, por tanto,
a una violencia psicológica sino a un grado de violencia
física que puede resultar excesiva.
Con todo apuesto, porque debemos apostar, por proyectos
y posturas arriesgadas como ésta. No obstante, si
después de varios intentos no se consigue, quizá
deberían probarse otros medios / Jose Tirado.
Una no puede evitar sentir algo de tristeza al ver Lost
in la Mancha, el documental sobre el frustrado rodaje de
The man who killed Don Quixote, sin duda el proyecto más
ambicioso, perseguido y personal de Terry Gilliam.
Se trata de un inusual making of, en el que la cámara
se cuela en la cocina de la pre-producción y del
rodaje y lo muestra todo sin tapujos: discusiones, catástrofes,
ilusiones frustradas
En Lost in la Mancha se combina
el reportaje con imágenes del film o animaciones
dignas de ser creadas por el propio Gilliam.
La figura de Don Quijote aparece en el film de diversas
formas. Por un lado se muestra al personaje de Cervantes
como el anti-héroe que siempre persiguió Gilliam,
cuya máxima aproximación fue la del Barón
Munchausen, film que se mantiene en la memoria del equipo
del director americano, símbolo de un fiasco económico
que jamás debía volverse a repetir.
Por otro lado se establece la lógica asociación
entre los imaginativos Don Quijote y Terry Gilliam: ambos
soñadores empedernidos, perturbados en su genialidad,
moribundos al ser obligados a poner los pies en la tierra.
Y, por último, la adaptación del clásico
literario español como un proyecto maldito. Welles
intentó abordar el proyecto sin éxito. Mientras
el ex-monty python logró acariciar su Quijote para
acabar sucumbiendo a una serie de desastres naturales como
las lluvias torrenciales o la enfermedad de su actor principal,
Jean Rochefort.
Así que lo que nos queda es un pozo de tristeza tras
ver lo que pudo ser y no fue. Ver claudicar a Terry Gilliam
y que un proyecto tan atractivo se hunda en las aguas inesperadas
de la Mancha no es fácil. El único consuelo,
lo único que nos queda es este Lost in la Mancha:
probablemente debamos soñar e imaginar el resto /
Violeta Kovacsics.
LUNDI MATIN
Francia-Italia. Director: Otar Iossliani.
Guión: Otra Iosseliani. Reparto: Jacques Bidou,
Anne Kravaz-Tarnavsky, Narda Blanchet, Radslav Kinski,
Dato Tarielachvili. 122 minutos.
Algo huele a monótono en Europa y eso no pasa desapercibido
ante una cámara de cine. Tras esa obra maestra del
sosiego y la desgana laboral que fue El empleo del tiempo,
de Laurent Cantet, ahora es el armenio afincado en Francia
Otar Iosseliani el encargado de mostrar las estrías
que poco a poco produce la rutina.
Mediante un tempo pausado, armándose de paciencia
y centrando sus miras en la familia y sus silencios, Iosseliani
se instala en el cine de lo cotidiano y de los pequeños
detalles. Quizá uno de los mejores instantes del
film sea el día a día del padre, mostrado
a través de un gesto tan simple como el subirse al
coche y dejar las zapatillas en el suelo del patio; zapatillas
que le esperan a la vuelta. Día a día al que
volverá tras un viaje a Italia, y gesto (el de sacarse
los zapatos) que también recuperará. De esta
manera tan simple, al final de la película se verá
como vencer a la rutina y vencer a la sociedad del trabajo
es algo imposible. Discurso y final similar, sin duda, al
de El empleo del tiempo.
Lundi matin basa su grandeza en pequeños elementos
como el coche, como el calzado, como una bicicleta o una
viga, a la vez que son los vehículos para plasmar
los estados de ánimo o remarcar la falta de comunicación
y los silencios que impregnan la película y la vida
de los diferentes habitantes del pueblo. Ésta es
una película de personajes cerrados pero con instantes
de humor original y sencillo, introversión familiar
y de un manejo del tiempo como concepto que nos remite a
la película de Cantet / Violeta Kovacsics.
MIES VAILLA MENNEISYYTTÄ (Un hombre sin pasado)
www.sci.fi/~solaris/kauris/main.html
Finlandia. Director: Aki Kaurismäki.
Guión: Aki Kaurismäki. Reparto: Kati Outinen,
Markku Peltola, Juhani Niemelä, Kaija Pakarinen.
97 minutos.
Con El hombre sin pasado de Aki Kaurismäki se produce
un punto y aparte. El director finlandés demuestra
ser capaz de ir del melodrama al humor más disparatado,
de emocionar y hacer reflexionar, de ser dinámico
a través de lo hierático, de transportar los
silencios a la altura de la palabra. Kaurismäki compone
una obra cinematográficamente enriquecedora, que
necesita y se gana sin dificultad la complicidad del espectador.
De esta manera, algo tan frío e impersonal como la
pérdida de memoria se convierte en una forma de proximidad
entre el espectador y el protagonista: la historia se construye
al mismo tiempo para ambos.
Las premisas con las que nace el cine de Kaurismäki
no parecen llevaderas: un humor de lo absurdo, interpretaciones
robóticas, cierto dramatismo en el planteamiento
de las historias, personajes marginales y algo extraños.
Pese a esto, consigue aproximarse al espectador, arrancarle
sinceras y sonoras risas y sacudir su corazón. El
hombre sin pasado es una película de pulsaciones,
de ritmo y sobretodo de optimismo y sensibilidad / Violeta
Kovacsics.
TEN MINUTES OLDER- THE TRUMPET
www.tenminutesolder.com
Alemania. Directores: Aki Kaurismäki,
Víctor Erice, Werner Herzog, Jim Jarmush, Wim
Wenders, Spike Lee, Chen Kaige. 92 minutos.
Ten minutes older es un proyecto cinematográfico
imprescindible. Una apuesta en la que algunos de los cineastas
recientes de mayor interés comparten espacio con
las viejas glorias aún en activo. Así, Aki
Kaurismäki, Chen Kaige o Jim Jarmush se sitúan
al nivel de figuras como Víctor Erice, Werner Herzog,
Bernardo Bertolucci, István Szabó, Volker
Schlöndorff o Jean-Luc Godard.
Esta enciclopedia del cine de gran envergadura consta de
dos fascículos: Ten minutes older-The trumpet y Ten
minutes older-The cello, ambas proyectadas en el festival.
Sin embargo, bajo mi punto de vista, la calidad del primero
es muy superior a la del segundo. Tal y como el título
indica, cada uno de los directores goza de diez minutos
para explicar una historia en la que el Tiempo administre
la Historia, esta vez con mayúsculas.
El primer fragmento, firmado por el finlandés Kaurismäki,
es una pequeña historia de enamorados marcada por
su cinismo, su peculiar sentido del humor y sus ya habituales
personajes, tan impasibles como los del propio Buster Keaton
o, incluso, los de Takeshi Kitano. ¿Cómo podría
entenderse sino la situación de esos amantes que
se fugan juntos hacia Siberia con la misma tranquilidad
que van al mercado?
En segundo lugar está el regalo que Erice nos brinda
después de esperar durante tanto tiempo. Una preciosa
historia rural que recoge la cotidianeidad de una familia
de campo, reflejada sin apenas diálogo, con una fotografía
en blanco y negro muy cuidada, un ritmo lento y una bellísima
canción que redondea el fragmento.
A continuación los diez minutos de Herzog homenajean
los inicios del documental etnográfico al más
puro estilo de Flaherty, tal y como ya procuró hacer
en su Fata Morgana. Un interesante viaje hacia el Amazonas,
hacia esas comunidades indígenas que poco saben del
tiempo. Sin duda, este fragmento cuenta con dos de las más
bellas imágenes de Ten minutes older-The trumpet;
imágenes sobre la inocencia y la pureza de esos hombres.
Tras Herzog vienen dos de los apartados más flojos
de la obra: Jarmush y Wenders. En cuanto al cortometraje
del primero, parece no aspirar a más; pretende mostrar
simplemente uno de los intersticios de un rodaje a tiempo
real. Sin embargo, del trabajo de Wenders sí se desprende
una intención más presuntuosa. El director
alemán intenta reflejar las consecuencias de un viaje
ácido, pero se acaba quedando tan sólo en
un tópico y poco interesante experimento visual.
Esperemos que algún día Wim Wenders vuelva
a hacer buen cine.
Finalmente, la película se completa con dos curiosos
fragmentos. En primer lugar, el documental de Spike Lee
sobre el escandaloso recuento de votos, en el estado de
Florida, durante las últimas elecciones presidenciales
de Estados Unidos. Se trata de un efectivo trabajo de montaje
cuyo resultado es realmente cómico. Y por último,
el corto realizado por Chen Kaige. En él, el director
chino vuelve a sorprendernos gratamente con su reflexión
sobre el paso del tiempo en la ciudad de Pekín y
sobre cómo los preparativos de los juegos olímpicos
están destruyendo el paisaje urbano. Una divertida
pero dramática historia cargada de surrealismo e
imágenes oníricas que recuerdan a Dwaj ludzie
z szafa, uno de los primeros cortometrajes de Roman Polanski
o al lirismo de Jean Vigo.
Repito, sin lugar a dudas, Ten minutes older-The trumpet
es una obra imprescindible / Jose Tirado.
LOVE LIZA
www.lovelizathemovie.com
USA. Director: Todd Louiso. Guión:
Gordy Hoffman, Reparto: Philip Seymour Hoffman, J.D.Walsh,
Kathy Bates, Jimmy Raskin, Erika Alexander. 93 minutos.
Love Liza pasó totalmente desapercibida
tanto para el público como para la crítica,
sin embargo es un trabajo interesante. Se trata del primer
largometraje de Todd Louiso, en el cual traza una excéntrica
historia protagonizada por dos magníficos actores
como son Philip Seymour Hoffman y Kathy Bates.
Uno de los grandes atractivos del film, o por lo menos,
en el que más insiste su director, es el bajo presupuesto
con el que ha sido rodado. Aunque no podamos llegar a hablar
de cine independiente americano (¡qué pensarían
Cassavetes, o incluso el primer Jarmush, si nos oyesen!),
sí se aprecia una esperanza de calidad para aquellos
cineastas que aspiren a hacer algo fuera de los circuitos
de Hollywood... Quizá vuelvan buenos tiempos para
ellos. De no ser así, como mínimo Love Liza
es una interesante apuesta por conseguirlo.
Con todo, lo mejor del film es su banda sonora: una gran
selección de canciones vocales que guían al
espectador, y al propio personaje, a través de las
carreteras americanas. Sí, quizá sea ésa
la mejor forma de definir el film, como una road movie de
baja producción y magnífica banda sonora /
Jose Tirado.
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