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Aunque en sus comienzos la fotografía de Erwin
Blumenfeld versaba más en la elaboración
de propaganda anti-nazi que en un contenido esteticista,
a finales de la década del 30, debido a la insatisfacción
de sus resultados y seducido por propuestas editoriales
(la fotografía de moda siempre fue mejor paga
que la propaganda política), redirecciona el
contenido de sus imágenes. Ya a principios de
los años 30, durante su estancia en Ámsterdam,
comenzaría a determinar su particular estilo.
Mientras trabajaba en un local de ropa de cuero, fotografiaba
maniquíes de los escaparates y experimentaría
en un precario cuarto oscuro ubicado en la trastienda,
fundamentándose no en la representación
real de la belleza, sino en el poder surrealista de
los filtros.
Cuando en 1936 se traslada a París, Blumenfeld
comienza a trabajar en la revista Vogue francesa, y
en 1937 fija el camino de su éxito comercial
al ilustrar la portada de la revista Votre Beaute. Más
tarde, debido a su origen judío-alemán,
es encerrado en varios campos de concentración
franceses, consiguiendo huir en 1941 junto a su familia
a los Estados Unidos. Se asentaría finalmente
en New York. Allí, su obsesión por el
rostro femenino y la pulcritud de su estética,
lo convierten rapidamente en el favorito de directores
de arte, anunciantes de cosméticos y editores
de la revista Vogue americana, para quienes realiza
varias portadas desde 1944, destacándose de la
tradicional fotografía "purista" estadounidense.
En 1955, agobiado por la superficialidad y el glamour,
realiza su último encargo para esta famosa publicación,
volviendo a concentrarse en los desnudos y los paisajes.
En 1969 muere durante unas vacaciones en Roma.
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