Al calor de un lápiz (1)
Por Julia Otxoa (*)

 

Visita su web: www.juliaotxoa.net

 

La nieve en los manzanos


El pulso de los muertos

El pulso de los muertos
retumba insoportable
en los armarios,

ya no sabemos dónde guardar
nuestra comida hecha relámpagos.

Abrasados en llanto,
el menor de los pájaros
es más fuerte que nosotros.



En medio de todo esto

En medio de todo esto,
los niños siguen arrojando
sus caídos dientes a la luna,
suplicando nuevos alfabetos de hueso
para nombrar la vida.



El tiempo de las plantaciones

En invierno,
al llegar el tiempo de las plantaciones,
me gusta contemplar
ese desfile de jardineros desarmados
cruzando la ciudad,

llevando sobre sus hombros
en lugar de fusiles
árboles dormidos.

Esa imagen es para mí
tan hermosa
que vence toda la sinrazón
de la barbarie en la que estamos,

algo así
como asistir a la poderosa fragilidad
de las raíces de la menta
levantando las piedras.



Dos mariposas blancas

Aquella noche la abuela trajo dos mariposas
blancas
y las colocó sobre los ojos del durmiente,
más tarde, cuando tras la cabeza de la luna
asomó frío el aullido del lobo,
los sueños de aquel hombre
que dormía bajo las mariposas,
nos ayudaron a crecer en la serenidad.



No de este modo

No será desde luego
hundiendo el tenedor
en el corazón de las golondrinas
como nos alimentaremos de libertad.

 


Inéditos


[Amigo]

Amigo, hagámonos una confidencia
ahora que parece no nos observan los gastrónomos,

que montaña de huesos cubriendo los párpados del día!
no se te ocurra tocar el hígado de la oca,
las sagradas tripas del cerdo,
los ojos del pez extinto,
las cuencas vacías del tiempo.

Arrodíllate,
sólo arrodíllate
ante la muerte servida en vajilla de plata
y sé silencio como ellos
"serás uno de los nuestros"
te dirán entonces.

Aunque puede que nada de esto ocurra
y un buen día se fijen en tu talla
y te trituren el hígado,
y seas un bonito mártir
extendido en rebanadas.

Ciertamente el aire huele a comida hasta la náusea.



[Nuestras señas de identidad]

Nuestras señas de identidad son un pesado lastre.
El mundo comienza en nuestro ombligo.
Los árboles mueren por nuestra mano
en nuestros aposentos más íntimos.
En nuestra heredad de sangre, el bautizo del día.

Cal viva nuestro destino,
Inútilmente nos esperamos en todos los muelles del mundo.
Nosotros, hijos de este siglo,
vestidos de brillo,
menos que nada.



***

La libre posesión del dolor, su dulce sombra, rehaciéndonos, de nuevo, diminutos.

***

La aceptación de la niebla que somos, como camino imprescindible para penetrar dentro de nosotros mismos, no como quien lo hace en un paisaje terminado, conocido, sino como quien se adentra en una geografía extranjera.

***

Experimentar el tiempo, todo el tiempo, incluso el de la actividad alejada de la literatura, como meditación, como lectura reposada del mundo. Conciencia del ser desde un ritmo lento. El tiempo como creación.

***

Asistiendo a la barbarie cotidiana, el instante tiene la turbulenta inseguridad de lo inestable y amenazador. En mi inexperiencia del horror futuro, me reconforta pensar que también a mis antepasados les tocó vivir un tiempo semejante. En su recuerdo me fortalezco. La Historia como ser circular, el presente como resistencia poética en la repetición.

***

Un poema no es un trozo de madera, no tiene porqué plegarse a medir 7 X 3 centímetros sobre el folio. Hay magníficos poemas de una sola línea, de una sola palabra o de ninguna, como la imagen de un niño en medio de la tormenta junto a la orilla de un río embravecido arrojando pedacitos de pan bendito a sus crecidas aguas para clamarlas.

***

Permanecer en la inquietud, permanecer en la inquietud, no quiero ser sorprendida. Apaciento mi sombra en los lugares más inseguros del pensamiento. Oigo crecer mi osamenta cada día, mi infancia no ha terminado.

***

Nombrar la realidad de mi país con un lenguaje alejado de la costumbre, por ejemplo a través del lenguaje especializado de los forenses.

***

Mi país, círculo de espantapájaros donde arder.

***

Cuanto más atruenan himnos, más se afianza el silencio creciendo en nuestras calles.

***

La constante interrogación del desarraigo, del extrañamiento del ser en el mundo. Sólo después de la fiebre y el dolor de las preguntas sin respuesta se puede hallar la serenidad en el total desvalimiento. Desde la humildad de la ignorancia, el misterio del ser se convierte entonces en cobijo.

***


(1) Poemas pertenecientes al libro Al calor de un lápiz, editado por Orientación Norte. Este volumen reúne los libros Centauro (1989), La edad de los bárbaros (1997), La nieve en los manzanos (2000), Inéditos (2000)

(*) Julia Otxoa (www.juliaotxoa.net) nació en 1953 en San Sebastián (Guipúzcoa). Poeta y narradora, tiene varios premios en su haber. Colaboradora habitual en prensa y revistas, lo hace actualmente en el Diario Vasco de San Sebastián; Diario Bilbao; revista Leer de Madrid; Zurgai, de Bilbao; Texturas, de Vitoria; Corydon, Universidad de Málaga; etc. Habiendo publicado hasta ahora los poemarios: Composición entre la luz y la sombra (1978); Luz del aire (1982) en colaboración con el escultor Ricardo Ugarte; Cuaderno de Bitácora (1985); Centauro (1989); Antología poética (1989); siendo autora a su vez de los estudios: Poetas Vascas (1990), y Narrativa corta en Euzkadi (1992). Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías, como Los 23 (poetas y dibujantes vascos); Homenaje a Picasso y Quevedo; Poetas españoles Contemporáneos; Antología Poética vasca (VOSA, 1987); Autores vascos de E. Amézaga; La luz inextinguible (Ensayos sobre literatura vasca actual) de Juan José Lanz; entre muchas otras obras.




Suscríbete a Enfocarte.com y recibe las actualizaciones en tu e-mail



| Sumario | Editorial | Plástica | Galería I | Galería II | Fotografía | Especial | Literatura | Artículo | Cuento I | Cuento II | Poesía I | Poesía II | Poesía III | Opinión | Filosofía | Destacado | Cine | Teatro | Crítica |


| Home | Agenda | Staff | Colaboraciones | Directorio | Contacto | Promoción | Archivo | Buscador | Noticias | Concursos |
| Crea tu sitio |



- Imprime esta página -

 

Copyright © 2000-2002 Enfocarte.com /fvp.
Prohibida la reproducción de cualquier parte de este sitio web sin permiso del editor. Todos los derechos reservados.