Filosofía

La inocencia perdida
Por NATXO ZENBORAIN ETXEGOIEN



Para comenzar este escrito lo primero que vamos a decir es que sobre la primera etapa de nuestra vida tras muchos estudios a lo largo de los tiempos según épocas y pensamientos, se han escrito ríos de tinta y se han hecho "sesudos estudios", pero pese a tanta "literatura" (diferentes en sus premisas) poco sabemos del pensamiento y la forma particular de ver el mundo a donde han llegado. El adulto trata con su razonamiento de ver una lógica "establecida" (principalmente en el concepto organizativo-social) que le han inculcado, olvidando por tanto la(s) forma(s) de pensar y razonar del niño.

Dentro de las múltiples formas de comportamiento(s) humano(s) tenemos las "instituidas" para que todo el "organigrama socio-cultural" no sea interrumpido por ningún movimiento pedagógico innovador en el desarrollo primario que pueda construir otra forma diferente de pensamientos y evolución del ser humano.

El colectivo siempre ha mirado sorprendida todo lo que nace fuera de "sus" normas, otra cosa es que la sociedad haya cogido estas "sorpresas" (culturales-artísticas-sociales) y las manipule a su antojo para dar a la colectividad un "falso toque de evolución".

De hecho el ser humano en nuestros días pierde gran parte de su total personalidad al convertirse en una pieza más del "tablero de juego general" al no tener una "mirada amplia de lo que le rodea, por estar centrado en unos conocimientos de materias concretas. Arrinconando el resto de sus cualidades, (imposibilidad temporal y no gratificada )por un desarrollo productivo-mercantilista en el cual se involucra al término de la adolescencia o antes.

Para que el hombre tenga resuelto su desconocimiento de temas que puedan alterar su rutina de vida. "haciéndoles pensar" existen múltiples "grupos" con una larga experiencia en el tiempo y otras más recientes que darán las "soluciones imaginarias" (la manipulación y el aprovechamiento... crematístico es lo que mueve a todas las organizaciones para mantener su supremacía). Es lo más parecido al comportamiento de los padres con los niños que les cuentan "cuentos", pero esta vez es el adulto el que en el fondo se cree los cuentos de los que considera que saben más que él - La larva de la educación infantil ha dado sus frutos.

Los niños son los buscadores natos del origen primitivo, la representación de la expresión gráfica más sencilla, sin manipulaciones ni enviciamiento por parte del "mundo adulto", seres libres en sus maneras de expresarse en un mundo en el que los mayores miden y acotan antes de pronunciarse, son estos seres humanos libres los que van descubriendo sus propias capacidades, y las de sus semejantes.

Tienen sus propios códigos para explicar ante la mirada de los adultos su punto de vista sobre lo que les rodea (a fin de cuentas los niños están abiertos a asimilar una grandísima cantidad de conocimientos que conformarán su preparación para su evolución, limitada a las premisas impuestas por el modo de sociedad y cultura que les toca vivir, siendo estas normas de comportamiento y lógica las que marcarán su desarrollo posterior a todos los niveles (expresión, comunicación, y pensamiento).

El factor predominante del desarrollo mental del niño vendrá inducido por unos padres que ya olvidaron la vida y pensamientos que tuvieron a la misma edad que su descendencia, lo cual indica que como ya perdieron ese conocimiento primitivo de expresión comunicativa, se encuentran frente a unos seres (hijos) que han traído a un mundo donde el lema de "haz lo que vieras" se convierte en el "raciocinio" de comportamiento y expresión, dejando a un lado todos los pensamientos y valores humanos que portan los niños ¿Por qué si no, utilizamos un 10 por ciento de nuestro cerebro? ¿Qué seres humanos seríamos si pudiéramos utilizar el otro 90 por ciento restante? ¿Por qué se "embota" y paraliza el desarrollo cerebral y mental? ¿Qué tipo de cualidades superiores anulamos de cuajo?

Es en esos momentos de observación del mundo que nos rodea cuando el niño crea su propia realidad y sus propios esquemas del funcionamiento de la naturaleza a la que ha despertado, en un lugar y tiempo concreto, aunque para un niño el efecto tiempo no sea asimilable a un transcurrir ordenado en esa partición irreal para conseguir una estructuración en años, días, minutos, segundos...

En el mundo de los adultos tampoco se conoce el final de la muerte, en la infancia el desconocimiento del tánatos permitía creer en la inmortalidad no como se la pueda creer un adulto según sus diferentes maneras de pensar, aunque realmente debiéramos decir más acertadamente la capacidad del hombre de "imaginar", y es con este eslabón desconocido con el que cerramos el circulo, el adulto se encuentra en la misma tesitura que el niño. ¿a donde voy?, ¿ no voy a ningún lado?, ¿qué hay detrás de todo esto...? Al final del camino vuelve el adulto a estar "perdido" para algo que la sociedad tiene tal cantidad de "soluciones supuestas" que dejan aturdido al hombre, una sociedad que intenta esquematizar y dar soluciones durante todo el periodo de vida, deja fuera de explicación lo inédito, y es al final de la rueda cuando el ser humano vuelve a "intuir" siempre y cuando el uso de pensar lo haya utilizado positivamente.

En los primeros años de vida las formas "conocidas" de expresión son simples, gestuales, son microcosmos personales, sin todavía poseer los "conocimientos" tangibles de los adultos. Los niños antes de ser asimilados socialmente mantienen esa libertad y frescura de expresión, cuando son adultos les queda ese olvidado recuerdo de que en otro tiempo fuimos como ellos pero tristemente perdido en vagos recuerdos no hilvanados - el olvido es una forma de huida "sin control" hacia adelante.

En esa mirada limpia, sin contaminar es donde encontramos las formas primitivas del trazo libre y continuando con la formación paulatina de objetos y figuras mediante esos trazados, a partir de esa comunicación entre su mente y la configuración que da a esas ideas que traslada al papel mediante la ejecución de "jeroglíficos" que abarcan un todo de comunicación visual, simple para él y difícil de asimilar para el adulto. Preguntad a un niño la explicación de sus dibujos y nos dará la más sincera de las explicaciones sin la ampulosidad de ciertos artistas consagrados que requieren de explicaciones divagantes y confusas con una intelectualidad de lenguaje encomiables para explicar la grandiosidad del "bodrio" que tienen que vender en el "establishment" donde se encuentran.

Otra cosa son esos pequeños seres que explican con una sencillez pasmosa su propio código de expresión Para el niño a diferencia de ciertos adultos, el "garabato" no es el fin artístico, es un desarrollo plástico en evolución constante, donde va viendo sus posibilidades entre la realidad que ve y la forma de representarla, del pensamiento al resultado tangible de sus creaciones artísticas, hasta que el desarrollo artístico es anulado por la instauración de los "cánones" (a lo largo de la historia múltiples y desiguales) y primordialmente por otras materias más racionales que le ocupan más tiempo y progresivamente se aleja de conceptos universales como el "arte y la creación" para adentrarse en la estructura lógica del sistema pedagógico imperante.

El niño ante un papel o en el mismo suelo de tierra transmite su pensamiento mediante los trazos que ejecuta y que personifican los objetos de su mente de una forma simple y global, en su crecimiento(cronológico) los mismos conceptos ilustrados son expresados de una forma más elaborada, da más informaciones en sus dibujos, paulatinamente tiende a expresar la realidad con más detalles que facilitan la tarea de los adultos para descodificar lo que ven, principalmente el mundo plástico de los niños se convierte en un aprender a plasmar la realidad lo más fiel posible, la abstracción es un pensamiento que se va eliminando del niño (será de adulto cuando pueda realizar el juego plástico de la búsqueda de unas formas no reales) y es en ese evolucionar encaminado a la búsqueda de la realidad de los adultos por el que se pierde una forma de pensar remota, originaria del ser humano, escondida a lo largo de los tiempos, pero que aparece irremisiblemente en cada niño. Para ser eliminada generación tras generación.

Los niños van conociendo su destreza paulatina con las "herramientas", la distinción de formas y colores, la utilización del color en el trazo o en el relleno de los objetos viene de esa apetencia individual del gusto personal por dar un acabado que les satisfaga, como el artista verdadero que crea "su propia estética" fuera de los intereses comerciales. El niño es el que va a dar forma a su imaginación trasladándola sobre un papel con los trazos de sus lapiceros y ayudado del color. Avanza su destreza junto a su edad en la ejecución de sus obras para luego dar un paro (en la mayoría de las veces definitivo) a esa vitalidad imaginativa, a esas ganas de preguntar el por qué (que tanto fastidia a los adultos).

A lo largo de los años de enseñanza y habiendo impartido clases de plástica a diferentes grupos de personas (niños - adultos - 3º edad) he podido aprender de todas estas experiencias y trato con el alumnado, unas búsquedas diferentes - individuales o colectivas, dependiendo de la personalidad del alumno, en ninguna de las edades he forzado a realizar trabajos impuestos ya que considero que es más importante el desarrollo personal en una labor de creación, de búsqueda del pensamiento imaginario y su traslación como objeto tangible plasmado de la imaginación al hecho concreto de la materialización de dicho pensamiento abstracto, antes que forzar al alumno en la realización de ejercicios pautados, que si bien podemos considerarlos como sencillas "explicaciones" lógicas del funcionamiento visual "correcto" de la obra (mezclas de color, perspectivas) "estudiado el espectro cromático nos da un desarrollo ensayado científicamente mediante la física y las matemáticas , sin olvidarnos de los estudios sobre el lenguaje psicológico del color (las diferentes razas y culturas rompen los esquemas occidentales en cuanto a las teorías del color y las reacciones que producen en el ánimo de la mirada humana y sus reacciones ante los estímulos que le originan las diferentes gamas cromáticas en la retina del espectador (influencias tradicionales culturales-religiosas).

La búsqueda del pensamiento, el desarrollo de las capacidades de la imaginación y el paso para plasmarlas son las partes fundamentales en el avance hacia una verdadera obra de arte, la técnica es fácil de aprender, lo difícil es pensar-imaginar para dar algo de nuestra personalidad y no una repetición más o menos asumida del cuadro vacío de contenidos, sin personalidad, repetición monotemática en la ejecución.

Si perdemos la capacidad de imaginar e investigar constantemente y nos limitamos a la burda copia de lo establecido conseguiremos la multiplicación al cubo del "arte establecido y adquirido".

Como un profesor "oficial" va ha enseñar a desarrollar la capacidad creadora del hombre, si el oficialismo en el que se encuentra le impone lo pautado, las normas establecidas, los cánones que se suponen de belleza... un largo y memorístico aprendizaje que cada vez oprime la imaginación y busca la satisfacción del aprobado, olvidando la búsqueda de nuevas formas de comprensión y quedándonos con valores instaurados pero no por ello perfectos.

En la búsqueda de los conocimientos -no científicos- hay que indagar en nuestro pensamiento que a fin de cuentas nuestra intención es crear algo propio y con idiosincrasia. El buscar en nosotros mismos nos acerca al "primitivismo" originario. En su expresión plástica es desnudo -hermético- contundente.

El aprender conceptos es simple, el estructurar los pensamientos y tratar de educarse de nuestras propias corrientes eso es más difícil. Sorprende comprobar que los mecanismos de intercomunicación entre el yo real y el yo "imaginario" se fusionan creando recreaciones de mundos, objetos y formas de comunicación, mediante estos canales de expansión de la imaginación y mezclados con el raciocinio del bagaje socio-cultural adquirido es de donde salen las obras relacionadas con el Arte de los adultos.

Es la propia personalidad del individuo la que puede continuar el viaje cognoscitivo, según la fuerza de resistencia a sobrellevar el mundo real tangible que se nos ofrece como modo cultural establecido (la evolución siempre ha sido avanzar en la búsqueda de nueva fuentes de conocimientos y no me refiero precisamente a los avances tecnológicos sino al avance del hombre-mujer como ser denominado humano... Y cuando estéis con un niño recordad que también lo fuisteis.

 


Para contactarse con Natxo Zenborain: 19zen.z@teleline.es
Sitio web: http://www.terra.es/personal/19zen.z


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