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Chema Madoz, uno de los fotógrafos-autores más pretigiosos
en España nos habla de su forma de aproximarse a la
ficción fotográfica.
Francesc Iglesias: Si tuvieras que escoger
una profesión para que constara en tu D.N.I. ¿ Cuál
elegirías: fotógrafo, artista plástico, poeta visual
...?
Chema Madoz: Me da igual, no me importa mucho como
me definan. Que sea difícil encasillar mi trabajo es
una cosa que no me preocupa demasiado.
FI: ¿No has tenido nunca la tentación de realizar
obras tridimensionales?
ChM: No. Algunos montajes que he hecho podrían funcionar
igualmente sin fotografía, pero no es lo habitual. Lo
normal es que la fotografía haga que funcionen. Utilizo
la fotografía porque en ella el tiempo no tiene una
presencia muy marcada y me permite manipular algunos
elementos: el punto de vista, la escala, la luz... Además
la imagen fotográfica me permite un distanciamiento
que no tienen los objetos, que son más tangibles.
Intento
materializar las ideas que me pasan por la cabeza por
medio de un objeto físico y la fotografía vuelve a vincularlas
con la imaginación o la memoria: la fotografía las hace
de nuevo intangibles.
FI: ¿Qué haces con los objetos que has creado
para realizar tus fotografías una vez los has plasmado
sobre papel?
ChM:
Algunos los conservo, pero en la mayoría de ocasiones
es absurdo hacerlo. Sólo conservo algunos objetos concretos.
FI: Explica como es el proceso de gestación
de tus obras, desde que tienes la idea hasta que consigues
materializarla fotográficamente. ¿ Cómo pasas de la
imagen mental a la imagen real?
ChM:
El proceso me resulta algo confuso, en cada obra es
distinto. Hay algunas imágenes que te las encuentras,
que tropiezas con ellas. En otras hay un proceso de
reflexión a partir del atractivo que un objeto ejerce
sobre mí: veo que hay algo, intuyo algo... En este caso
se trata de un proceso más pausado. Hay ocasiones en
las que tardo mucho tiempo y otras en las que es casi
automático.
FI:
La calidad de tu portafolios induce a pensar que
eres muy exigente a la hora de seleccionar las fotografías
que lo integran. ¿ Hay muchas imágenes que se quedan
en el tintero?
ChM:
Hay algunas imágenes fallidas pero no son muchas. Sólo
cojo la cámara cuando sé lo que voy a hacer. Primero
tengo la idea, después hago algunos bocetos para imaginar
el resultado final. Según la intensidad de la imagen
me decido a montarla o no. Si la monto es porque ya
intuyo que tiene posibilidades. Tengo la sensación de
que se trata de un trabajo lento. Creo que no existe
un fondo tremendo de imágenes.
Muchas
de las ideas que se quedan en el tintero se suelen solucionar
con el paso del tiempo. Ahora puedo hacer una foto de
algo que tenía apuntado desde hace un par de años. Con
el paso del tiempo acabo encontrando la solución, que
además suele ser sencillísima. Cada cosa tiene su tiempo
y si la idea no llega a cuajar es que realmente no valía
la pena.
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FI:
¿Por qué trabajas siempre en blanco y negro?
ChM: En algunas ocasiones he trabajado en color
por encargo, pero suelo trabajar en blanco y negro porque
me siento a gusto. No siento la necesidad de utilizar
el color, como mínimo de momento, aunque nunca se sabe.
Te digo esto para no caer en el tópico de que el blanco
y negro es más abstracto, está más relacionado con la
imaginación...
FI: Has conseguido crear un estilo personal
e inconfundible, cosa poco común en un fotógrafo de
tu edad. ¿ Cuáles crees que son tus señas de identidad?
ChM: No sé muy bien cuales son las claves de mi
fotografía, aunque soy consciente de que existen. Son
claves sencillas donde utilizo el juego, las apariencias,
la transgresión... para poner en solfa la percepción
que tenemos de la realidad. Muchas veces me han dicho
que hay un cierto sentido del humor, que no es buscado,
sino que es consustancial a mi trabajo. En mis fotografías
hay algunas claves que las hacen fácilmente reconocibles.
Hay una forma de ver y entender las cosas que se ha
mantenido desde el comienzo, aunque con soluciones formales
distintas.
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FI: ¿Cuáles son, para ti, las características
que debe tener una buena foto?
ChM: No lo sé. Es algo muy visceral o emocional.
Para mí es lo mismo que puede tener una buena canción.
Cuando te plantas delante de ella, debe aportarte algo
distinto, debe comunicarte una nueva forma de ver o
entender la realidad.
FI: ¿ Y un buen fotógrafo?
ChM:
Pues la capacidad de plasmar lo que acabo de decir en
la pregunta anterior. Se trata de una percepción o sensación
física que hace que te cuestiones qué pasa dentro de
la imagen. Un buen fotógrafo debe tener un mundo propio
o un discurso particular y, a través de sus imágenes,
debe ser capaz de transmitirlo.
FI: ¿Cómo es el equipo fotográfico que utilizas
normalmente para realizar tus trabajos?
ChM: No tengo mucho material. Sólo utilizo un par
de cámaras, un trípode y un fotómetro. En el estudio
no tengo ni flashes, ni focos, ni pantallas, ya que
siempre trabajo con la luz natural.
Lo principal no es la técnica, aunque tenga su importancia,
sino lo que estás contando. En mis imágenes siempre
utilizo el mínimo de elementos posibles y esa concepción
también la he aplicado al equipo. Cuando limitas tu
campo de acción es más fácil profundizar y llegar al
espíritu de las cosas. No me gusta andarme con parafernalias,
mi concepción seguramente es un poco zen. Es como la
magia, sacando de donde no hay se pueden lograr resultados
muy interesantes.
FI: ¿Qué fotógrafos y/o artistas admiras o
consideras que han influido en tu forma de entender
la fotografía?
ChM: En mis comienzos me influyeron los primeros
trabajos de Ralph Gibson, que era capaz de construir
imágenes a partir de detalles nimios. Con él descubrí
que a partir de absolutas banalidades se podían construir
imágenes interesantes. También me gustaba mucho John
Pfahl, que hacía pequeñas fotos en color, en las que
trabajaba mucho la percepción.
De los artistas más actuales me gustan: Manuel Saiz,
Manuel Rufo, Perejaume, Brossa... Con este último teníamos
un librito preparado con poemas suyos y fotografías
mías. Con la desaparición de Brossa, no sé que pasará
con el proyecto.
FI: ¿Cuáles son los proyectos en los que estás
trabajando actualmente o que tienes previsto realizar
en un futuro próximo?
ChM:
Pues, como siempre, intento seguir mis propias coordenadas,
combinando mi trabajo con los encargos. Hago fotografías
por pura necesidad: durante muchos años, en los que
no tenía demanda, seguí haciendo fotos.
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